viernes, 5 de diciembre de 2025

POR ELLA...


 A Chelo, Isi y Juanjo un día coincidimos en el camino y hoy son amigos.  En especial a Hermes, se de buena tinta que el buen Caronte le devolvió las monedas y hoy es  un tío feliz ...

     ¡Y cómo no! A ustedes!


                                *     *    *    *

Se despereza la mañana,  que no yo, la bruma entra en el cuarto, el calor impide cerrar la ventana, me envuelve como un sudario frio y humedo, abro los ojos y me raspan los parpados sobre las pupilas, como si estas tuviesen arenilla. 


Desde la cama veo su imagen reflejada en el espejo del baño, miró perezoso como se acicala,  se echa el pelo atrás y en una trenza resume el día, la mirada viva, me busca ávida desde el espejo, un guiño con intención me activa y le mando un beso desde mi rincón. 


La amo, si supierais como, no estaríais haciendo cábalas mal intencionadas.  Me domina decís,  cierto, a que negar tanta dicha, sin ella no ando completo,  los días los consumo a la mitad y la otra mitad se esconde en la noche. 

Marcho solo por la avenida  y cuando voy a desfallecer,  ella posa su mano sobre mi espalda, por detrás del corazón,  me susurra y me enciende, me activa, dando sentido a otro día. 


Fiel hasta la saciedad, que no celosa , comprende y acata, como acato y comprendo yo,  no sube la voz, modula el tono. 

Su hablar es como las suaves olas que cansadas  vienen a acicalar la orilla, dejando ver un sin fin de minúsculos detalles, que si los miras bien,  son esas respuestas, que llegaron antes que las preguntas. 


Me levanto con la urgencia del suicida,  el carácter agriado, algunos días no son como se desean,  demasiada  tensión provocada, demasiadas chorradas para tomarlas en serio, y cuando voy a estallar,  me mira y me desarma, no me dice nada, me deja reventar escupir mi dolor, ella me entiende, ni me censura, ni me consuela,  mientras caminamos uno al lado del otro,  deja que me sosiegue, acompasando su respiración al latido de mi corazón acelerado, hasta rebajar la tensión y continuar  su su ritmo relajado . 


Alma gemela en diaspora constante, rueca de un hilo, que Ariadna teje,  encrucijada de caminos, de punta tiro para no pasar dos veces por el mismo camino, llegar lejos es la propuesta, llegar lejos con ella y a tiempo. 


Como no hay dioses ni hombres que separarnos puedan, en este largo viaje, el más fecundo, el más interesante. 


No recuerdo cuando tuve conciencia de ella, pero si la imperante necesidad de ella. 


Mi vaso canope se llena de su esencia,  sus manos recogen mis lágrimas,  algunas de tristeza,  otras de añoranza,  las más abundantes,  son de felicidad plena.

Y, sí ... la amo en la misma medida que ella me ama, a veces le chillo, le grito que se marche,  que me deje solo. 

Iluso de mi,  en un breve parpadear vuelve, y corro hacia ella, como niño  que se pierde,  con el corazón acelerado , que se agarra a la falda, hasta alcanzar su mano , que acepta su reprimenda como un acto de amor. 


Cuando el esceso de tiempo acumulado me va pesando como una losa, cuando confundo las caras, se me olvidan los nombres y solo me acuerdo del ayer. 

Es cuando tiró la toalla, me retiro discretamente para no molestar, buscando en el silencio la complicidad de ella, ahora que la siento recién llegada,  que ya no distingo, si viene o es hora de partir, saber que está, me da aire y la dicha de saber que nunca me ha de dejar.  


Ahora que voy siendo el recipiente a desechar, es cuando más la necesito, el último viaje,  la última aventura. 


Se llega, besa mi frente con un beso de paz, liberandome de esta cárcel de carne y huesos, de humores que se escapan de esta vieja crisálida,  me libera y partimos hacia otra dimensión.  


Porque ya somos uno, nada que temer ni tan siquiera a esos nuevos páramos desconocidos, energía liberada...

       

                 Por ella...

                                  La VIDA 


                      Epi o el Buhonero 

                          







No hay comentarios:

Publicar un comentario