miércoles, 12 de marzo de 2014

Somos un pueblo con una herida sangrante...



*Somos un pueblo con una herida sangrante, eterna mal curada, con episodios de amnesia colectiva, con periodos cortos de felicidad prestada, somos un pueblo de bueyes, con la frente mansa, somos la quimera de un mal sueño, algo que no existe. Somos el eterno grito, tan alto que ya no se escucha, tantas veces herido, que aquel que nos mira, hace tiempo que dejo de sorprenderse, somos como una imagen de celuloide, cortada en el arrepentimiento y vuelta a montar, cortada en el odio y vuelta a montar, cortada en la sin razón y vuelta a montar. El drama constante, el ultraje del padre hacia el hijo y viceversa, del vecino Cainita en su máxima expresión. Somos el pueblo del todo vale, de la falacia interesada, del exterminio del pensamiento, somos la negación misma, el silencio como código, el miedo constante a recordar. Condenados a repetir, el “Déjà vu” de la locura.
                                                           *
-Somos el eterno pueblo con ganas de salir hacia adelante, con deseos de amar, con el intento de risa, dibujada en la comisura de los labios. Somos solidarios, de puerta en puerta, nos batimos el cobre si es necesario.
                                                           *
*Pero somos individualistas con avaricia, de todos los pecados, se vino a instalar el de la envidia. De todos los males el orgullo de nuestra ignorancia, campea por nuestras tierras libre de impuestos directos, pero escondida en la manga, la mayor factura  que a una nación como esta, le cuesta el día a día, ese desangrarse por le eterna herida. Nuestra maldición, los malos gobernantes, los reyes absolutistas a lo largo de su historia, los muertos de hambre sin escrúpulos elevados a presidentes, gobernadores, ministros, alcaldes, presidentes de asociaciones, al más simple encargado de cerrar la cancela para que no escape el ganado, el genero que ha de ser sacrificado para engorde de cuatro tarados, a los que no les importa nada mas que el beneficio propio. Acechan en el sueño, emponzoñando el oído del durmiente, cortejando a la madre, la hermana, la mujer, a la hija, aves carroñeras, prefieren la carne gris y muerta, al cristiano viejo y pobre, ignorante a más no poder, sumiso, obediente y temeroso.
                                                           *
-Pueblo que ha dado hijos sobresalientes, poetas, científicos, humanistas, conquistadores, aventureros, generosos y cosmopolitas. Gente amable, alegre, enamorada de la vida, de la tierra.  Locos geniales, rústicos con una capacidad de raciocinio fuera de lo común, de palabra sencilla y sentencia rápida, pensadores en todas sus escalas sociales, románticos, filósofos que ya quisieran en otras latitudes y un idioma común, extendido como la pólvora, donde se han vertido las mejores obras del pensamiento propio y universal.
                                                           *
*Pero reconoce el mal heredado del envidioso. Reconoce el mal del poderoso, falto de estos atributos. Que aprendieron como loros el arte de la palabra fría y hueca. Reconoce al reprimido a ese enano acomplejado, refugiado en la sotana, en la seda y los oropeles. Reconoce la mala suerte de este pueblo, al elegir a sus gobernantes, ¡miopes pagados de si mismos!.
Niños que no han terminado de madurar, encerrados en cuerpos viejos, con la hiel a flor de piel, salvadores de patrias y almas, sin consultar a nadie. Hipócritas, pájaros carroñeros, obtusos. Que tiran del resto hacia abajo para que no prospere el país, capaces de negociar con la sangre y el llanto de ese pueblo universal y generoso. Enfundados en el odio necesario y desmedido, que han de exterminar, si es preciso por la fuerza, por la represión y las armas, para que no avance.
Creyéndose en el derecho, de humillar, en la apropiación indebida de  las excelencias, para sus seguidores. Pequeños cuervos sin luces que se auto castran en todos los sentidos con tal de asomar la gaita y pasear su famélica visión salvadora de Dios Patria y Señoritingo. Señoritos de la nada más absoluta, usurpadores de lo divino, amparados por una fe modelada al antojo y exigencias de ellos, Patria convertida en latifundio a su servicio, para uso y disfrute de mentecatos, que al pasear levantan la cabeza, para que todos se fijen en el orgullo de sus vilezas, amparadas por la Santa Madre Iglesia, cueva de ladrones trasnochados…
                                                           *

Sacudamos de una vez por todas, el yugo que nos atenaza
cerremos de una vez por todas la herida
Limpiemos la sangre de nuestro costado
Caminemos juntos, sin tu más y yo menos…  por igual
Saludemos al nuevo día con una amplia sonrisa
Construyamos para salir de este pozo
Escala de hombres, formada para sacarlos a todos
Recuperemos la memoria, el placer de pasear tranquilos
Volvamos a los viejos libros de antaño
Que las cuitas del loco sean nuestras
como lo son las sentencias del viejo labrador
Quitemos el peyorativo señor y cambiemos por amigo,
compañero, hermano
Hagamos de la libertad un deber
Aventemos el trigo de la paja
que pan hay para todos y cada uno en su sitio
Que aquí entramos todos, bien ordenados, hay espacio y holgura
Que nuestro grito llegue lejos,  tanto que se tambaleen lo viejos templos
Volvamos como leones, levantando orgullosos la frente
poniendo fin a la ignorancia, fin a la intolerancia
Colocando a esa maldita casta en el sitio que se merece
Purgando sus desmanes, y si alguno se levanta, que se encuentre a
a mil para gritarles basta
Y si insisten en su tozudez, dejémoslos en el camino
Fuera de nuestras fronteras, sin nada
tan solo, con pedazo de pan, un cuartillo de agua
Que hay sitio para todos en esta España, para todos los que quieran
amarla y compartirla en buena compaña…

                                                                            Epi

viernes, 7 de marzo de 2014

Tensado en el arco de tus labios


No se si en otoño cuando los árboles se desnudan,
las hojas caen o suben
Si ando boca abajo o boca arriba
Si cuando me desplazo soy yo  o es el suelo que de mi se aleja
Alfombra voladora en ausencia de vacío
                                   *
No se si ese talle que mis manos delimitan,
es tuyo o tronco de árbol
Si la sombra que me cobija,
es el frescor de su copa o la calidez de tu contorno
No se si son sus ramas las que me abrazan,
o es mi abrazo que no deja que te vallas.
                                   *
La luz que de mañana me ilumina, me hace dudar
y pienso que son tus ojos, centellas ambarinas que me ciegan
                                   *
Los largos silencios que me atrapan,
son tus versos, que despacio rectan,
Hasta que mi andar cabizbajo, con alguno de ellos tropieza,
a la espera que mis ojos lo rescate
que el viento y mis zapatos lo levanten.
                                   *
Hojas en remolino que tu pensamiento impreso llevan,
a la espera de mi desnudez más absoluta
Igual que a Sigfrido, en mi espalda se incrusten.
                                   *
En bandolera llevo mi pluma, la hoja donde edificar las palabras,
es aljaba donde guardar el pensamiento atropellado,
presto a ser recogido,
Tensado en el arco de tus labios, han de hacer diana,
disparo certero que a la razón trastoque y en el corazón descanse
de tan largo viaje.
                                   *
Que te has negado a salir,
¡Mal!, dice la gente, que por contar cuenta lo primero que se les ocurre,
que en las noches de ronda te han visto con otro en compañía.
                                   *
¿Y quien puede ser? …
si yo estoy roto, que de pie no me tengo
y me sonrojo.
                                   *
En la duda me sorprende la alborada,
En pie de guerra mis sentidos, sonámbulo hacia la batalla,
desnudo sin protección me arrojo, directo a recibir tu dardo
mi pecho ha de ser diana de tu beso.
                                   *
Y en la caída observo que es tu propia sombra, ese otro
Ya no se si desfallezco o muero,
Que el cielo, la noche cubre,
y en el sueño espero que tu verso me de alas
y me lleve a tu universo de caricias y  palabras
… de sensaciones deseadas
De pasiones enfrentadas,
Lucha sin igual, en particular campo de batalla,
En el tálamo cansadas, a uno y otro lado,
el ámbar apagado, el verso que me declama.
                                   *
Saeta de tus labios disparada,
en mi pecho el placentero dolor ,
Que deja el amor después de la batalla…

                                                                                         Epi

jueves, 6 de marzo de 2014

La vieja Flor en tierra… La bella Ligeia en el mar




Dejo su trabajo, su monótona existencia y marcho como un poseso tras ella, nunca antes nadie le había echo vibrar de esa manera, nadie en una sonrisa había conseguido desnudar su alma. Siempre había estado ahí, aun no sabe como, no se dio cuenta de su presencia, hasta ese día que ella venia de la compra. Era una mañana suave de esas que el otoño guarda, cuando quiere truncar vidas para hacerlas brevemente más felices, una blusa sencilla, un pantalón ancho de lino, el pelo castaño y suave, el flequillo que rebelde le tapaba un ojo y parte de la mejilla y que ella graciosamente apartaba, unas sandalias de cuero, contenían la más bella obra esculpida en mármol que imaginarse pudiera. Y unas manos pequeñas pero fuertes, salpicadas de unas pocas pecas. Una vez escucho a alguien decir “que cuando amas, no ves la posible fealdad en el ser amado” pero este no era el caso, ella por si sola era bella, la amara o no. No como esas bellezas que mueren con el tiempo. Sino la belleza que da ser simplemente atractiva, con momentos de esplendor insuperables, esa belleza que al igual que el buen vino, mejora con el paso del tiempo, dejando en la persona, una impronta, un dédalo de impresiones, laberinto de emociones, unos ojos vivos a pesar de los años, una coquetería que siempre la acompaña. En fin, que les puedo contar que ustedes no sepan.
                                                                       *
Fue una tarde, el volvía del trabajo, ella se encontraba sentada en el escalón de la entrada, vestida de fiesta, los ojos arrasados por las lagrimas, el no le pregunto que le pasaba. Tan solo, que estaba muy guapa con ese vestido y si esa noche estaría en las fiestas del pueblo. Ella le miro con carita de abandonada, una pequeña mueca a modo de sonrisa, dieron rienda suelta a su boca y lentamente fue cortejándola y lentamente se dejo cortejar.                                                                                       
Los ojos se le llenaron de luz, de flores frescas su boca. El entro en casa y le pedio que le esperara, se cambio de ropa y marcharon juntos a la fiesta. Esa tarde noche actuaba una cantante de fados. La mezcla melancólica de las canciones, el vino que despacio les fue soltando y ese bailar lento sin interrupciones, les sorprendió la madrugada. De vuelta a casa la urgencia de las caricias les precipito al campo de batalla, enmarañados entre las sabanas. La luna que pasaba, se descolgó del cielo, posándose en su ventana. Tiempo hacía que no encontrara en su eterno rodar, tanta pasión, tanto amor entre dos seres, sabía la Luna que ayer casi ni se conocían, y hoy parecía que llevaran toda una vida juntos.
Bacanal de sentimientos, mezclados sabiamente con caricias, despacio pero sin pausa se fueron devorando. De la horizontalidad de su boca a su verticalidad, deteniéndose en sus pequeños montes, sorbiendo la vaguada de su vientre, hasta llegar a su valle, boca como vara de zahorí, buscando ávidamente la humedad salada que en ella se esconde. Erizando su piel de mil sensaciones, amalgama de caricias y besos, hasta que el cansancio los fue venciendo y el placer, lentamente se fue retirando, sumiendo en un profundo sueño a los amantes.
                                                                       *
Se despertó tarde, vio que el otro lado de la cama estaba vació,  percibiendo el dulce olor a mar, que emanaba de las sabanas aun tibias, que su ausencia había dejado para la ensoñación. El corazón se fue acelerando, negándose la realidad que su cordura dictaba, ella se había marchado. Presuroso se puso sus ropas y saliendo a la calle pregunto por ella, pero nadie pudo darle razón, no la conocían, nunca antes la habían visto. La anciana Flor que vivía dos puertas más abajo, lo miro con candor, con ese mirar nebuloso que va minando despacio, la claridad de las cosas, difuminando todo lo que se encuentra demasiado cerca, pero con una visión de conjunto y en la lejanía sorprendente. Flor le tendió en la mano un pañuelo de gasa suave y ligero, de sus puntas colgaban pequeñas aguamarinas, como los ojos de ella, que aun cansados, denotaban la claridad y belleza de tiempos pasados. Él le dio las gracias y ella beso su rostro. -Pobriño mío suspiro Flor cuando este se marchaba.
                                                                       *
Fue cuestión de tiempo y paciencia, tiempo que se derrama como cascada, cascada de silencio que lentamente, se desgrana en  palabras. Palabras cortas, suaves sin aristas, en tono monocorde, que de forma pausada van modulándose en su interior. Esa voz que viene de lejos, en tono bajo, como ulular de un viento lejano, dejando atrás la tormenta, la vida gris que hasta entonces ha comandado su existencia. Ahora no tiene prisa, el sol de la mañana caldea suavemente sus viejos huesos, sus músculos perezosamente se estiran, volviendo a tener el control de todo su ser. Con la mirada perdida en el vasto mar, la memoria viaja independiente, sin timón a la deriva, sin intención de poner orden en sus recuerdos, piensa que un poco de anarquía le sentará bien.
Acaricia entre los dedos el pañuelo que ella dejara, en casa de la vieja Flor, aun huele a mar, a manzanas verdes, con algún resto de cabello entre sus aguamarinas. El aire empezaba a remolinarse, trayendo en volandas una hoja de periódico, donde relataba el suceso de una embarcación que participo hace años en la ofrenda floral que los marineros hacían al mar, arrojando pequeños ramos en memoria de los que no volvieron jamás. Contaba la historia de un padre anciano y de su hija que en una pequeña embarcación participaron ese año, con la desgracia de no regresar a puerto, y nunca fueron encontrados. Vio la foto de ella y lloro desconsolado, nunca lo abandono, fue la mar quien se la quito. Despacio se puso de pie, se fue desvistiendo hasta quedarse desnudo, amarro fuerte el pañuelo a su cuello y sin mirar atrás,  fue nadando mar adentro en busca de su amor. La mar caprichosa, una ola lanzo contra la orilla borrando las huellas de él.
                                                                        ¿Cantos de Sirena…? ¿Cantos de amor?
                                                            *          *          *
Desde el  finĭbus térrea, vengo buscando tu rostro
acariciando tu voz sonora, que me atrapa.
                                   *
Pregunto  y nadie sabe darme respuestas
Ser Ulises, ser Odiseo, sin amarras
No quiero ser argonauta, de sordera premeditada
por que añoro tu canto de Sirena,
que hace saltar mi cuerpo en las profundidades heladas
respirar bajo las aguas, recorrer tus cordilleras
y ver si entre el coral te hallas.
                                   *
Que dulce ponzoña, ¡no quiero remedio ni cura!
tan solo la dulce quimera de tu amor, me sana
que de vivir sin ti… Ligeia, no encontrare igual,
que entre sus brazos me retenga.
                                   *
Oírte y renacer todo es uno
No quiero Orfeos que me distraigan
ni consejos de Circes que tu voz apagan
                                   *
No pido ser salvado en la tierra
cuando en el mar te hallas
Al mar pido, que no me devuelva
que dormir en sus profundidades deseo
hasta que tú, por mi lado pases
y tu canto como un bálsamo, me reclame
                                   *

Ya no quiero andar entre los hombres
no quiero esta vida seca, que la luz delata.
Sólo el mar de tu mirada… aguamarina
y recobrar la paz que la ausencia de tu canto me arrebata
                                   *
Y si no puede ser así… cuando muera
que echen mi cuerpo al agua…
que mi alma no puede estar varada
en ninguna playa…
                                   *
Ligeia, canta, que no he de perder la esperanza
de encontrarte amor
 … dormida entre las algas

                                                                           Epi


… dormida entre las algas



Desde el  finĭbus térrea, vengo buscando tu rostro
acariciando tu voz sonora, que me atrapa.
                                   *
Pregunto  y nadie sabe darme respuestas
Ser Ulises, ser Odiseo, sin amarras
No quiero ser argonauta, de sordera premeditada
por que añoro tu canto de Sirena,
que hace saltar mi cuerpo en las profundidades heladas
respirar bajo las aguas, recorrer tus cordilleras
y ver si entre el coral te hallas.
                                   *
Que dulce ponzoña, ¡no quiero remedio ni cura!
tan solo la dulce quimera de tu amor, me sana
que de vivir sin ti… Ligeia, no encontrare igual,
que entre sus brazos me retenga.
                                   *
Oírte y renacer todo es uno
No quiero Orfeos que me distraigan
ni consejos de Circes que tu voz apagan
                                   *
No pido ser salvado en la tierra
cuando en el mar te hallas
Al mar pido, que no me devuelva
que dormir en sus profundidades deseo
hasta que tú, por mi lado pases
y tu canto como un bálsamo, me reclame
                                   *

Ya no quiero andar entre los hombres
no quiero esta vida seca, que la luz delata.
Sólo el mar de tu mirada… aguamarina
y recobrar la paz que la ausencia de tu canto me arrebata
                                   *
Y si no puede ser así… cuando muera
que echen mi cuerpo al agua…
que mi alma no puede estar varada
en ninguna playa…
                                   *
Ligeia, canta, que no he de perder la esperanza
de encontrarte amor
 … dormida entre las algas

                                                                  Epi

martes, 4 de marzo de 2014

Que tenemos hambre. Pero como pueblo, también tenemos con mayúsculas... ¡Dignidad!



Y es crítica y desacuerdo… Que la democracia como sistema de gobierno, no es perfecto, pero es de lo mejorcito que hemos probado por estos lares. Pero hay que partir de la premisa “de que no todo vale”, el mal uso que se le da y las mayorías absolutistas que genera, la convierten en un arma de doble filo, con medias tintas, medias verdades, medias libertades. Siempre que no ofendas con tu verdad al poderoso, siempre que mires hacía otro lad0, mientras se lo lleva muerto y siempre que el reo sea el chorizo de poca monta, y no el gran charcutero.
Me gusta la democracia, me gusta discutir dentro de un orden, la igualdad de oportunidades, el respeto por lo común y lo ajeno. Pero no puedo estar de acuerdo cuando un gobierno soberano, coge a esta y se la pone por sombrero, se adueña de ella y la secuestra, cuando no tiene la conciencia tranquila y teme consultar problemas puntuales, por que sabe que lo esta haciendo mal y sin legitimidad, que no es ético . Nos gobiernan como a niños mal criados, gastan con manos rotas y roban con mano firme… Recuerden sus señorías “Que algún día todos sabremos hacer justicia…”. Que tenemos hambre  pero como pueblo, tambien tenemos con mayuscula  ¡Dignidad!


CUANDO EL EJECUTIVO ESPAÑOL DIO LUZ VERDE AL RESTO DE LOS PAÍSES PARA SALTARSE IMPUNEMENTE LOS DERECHOS HUMANOS, España dejo de ser Juez, para ser convidado mudo y pedigüeño.


Dicen que el “mal se vende bien”, que tiene el campo abonado
Es la oferta creada cuando no hay demanda, por decirlo de otra manera. Es el deseo de unos, por suprimir a otros, sin que los segundos hayan solicitado tal servicio. Nace del corazón del hombre, de sus miedos, de sus miserias, de sus ansias de poder, del deseo más abyecto. Nace de la inseguridad, del desamor, de la enemistad con el mundo, del aborrecimiento. Pragmático y frío, no deja indiferente a nadie.
A nadie se le escapa el dato, que a lo largo de la historia, no hay país que este libre de culpa, no hay país que se precie de no haber tenido alguno de estos calificativos en  su historia. Un genocida, un xenófobo, un racista, o un invasor, un fundamentalista o un zumbado a ultranza. Seguido por presuntos ciudadanos con la cabeza bien amueblada.
Supongo que la naturaleza en su más refinado arte de perfección, ha ido creando este mundo, habitado por todos. En su perfección más absoluta contrajo el mal, pues “la imperfección de la perfección es su propia perfección”. Osea, el ser humano, el mayor y más temible depredador, el primero en la cadena alimentaría.
Y tanta es el hambre y tan variada que terminara por devorarse así mismo. Lo hicieron los dioses en la antigua Grecia, “Cronos devorando a sus hijos” y lo viene haciendo el hombre desde que dejo de migrar y decidió asentarse, establecer jurisprudencia, crear una jerarquía y darse cuenta que unos pocos, podían convencer y vencer al resto. Ya sea por la razón, o por el engaño, la codicia o la violencia y el exterminio, o por el simple echo de controlar a todo y a todos.
O la razón más simplista y perjudicial la “megalomanía” ese delirio de grandeza, que todos poseemos, pero en algunos es tan fuerte, que da miedo. En fin, no hay nada que pueda justificar este “modus operandis”.
Por lo menos en esto que hemos dado por llamar civilizaciones avanzadas.
                                                           *          *          *
Para controlar parte de estos desmanes, España junto con otras naciones, firma un acuerdo de “Justicia Internacional” para que estos sátrapas, del pasado, presente y futuro puedan ser juzgados y condenados y no marchen por la vida con esa impunidad vergonzosa. Pero hete aquí, que el Presidente de la nación, con su Ministro de Injusticia y toda su cohorte de ministros secretarios y un largo etc. deciden por cuenta propia, dar un viso de legalidad o de ignorar a estos países y a sus todo poderosos mandatarios, dando la espalda a los hambrientos de justicia y celebrando los desmanes y atrocidades de aquellos a los que cree tener como amigos.  Con la insana justificación de que China tiene el 20% de la deuda contraída, por el pillaje de los que están ahora en el gobierno, los que estuvieron y un sin fin de empresarios y particulares que se han ido enriqueciendo ilícitamente y siguen haciéndolo. Han cambiado con el rabo entre las piernas, dando beneplácito, por que ignorar es aceptar y estar de acuerdo, con la excusa de mantener al país fuera del crisis, las empresas no sufran represalias y todo a costa de las libertades y las vidas de millones de ciudadanos que denunciaron en los Tribunales españoles estas malas artes…. ¡con la misma moneda nos han de pagar y tiemblo! 
                                               *          *          *

*Al  suelo sancho, no hay tiempo que perder,
coge el esparto, el paño viejo, la basta lana
Tu a su derecha, yo a su izquierda
Refreguemos la afrenta, que a la Justicia Universal del hombre se ha hecho.
-No habla mi señor, su cara me suena
*No puede sancho, tan solo resuella del gran esfuerzo,
es España vilmente ultrajada, y más nos vale ayudarla,
que esos que nos gobiernan deberían ser sabios y no por ende
esta casta de ignorantes estrafalarios. Comerciantes del todo vale
autoritarios, aspirantes a reyes absolutistas,
golpistas de la honra,  proxenetas del honor y la palabra
-Sangran sus manos, mi señor
*¡Sigamos pues!,  sancho, hasta que nuestras manos desaparezcan
hasta que nuestra sangre y la de ella se mezclen en una.
Que hay que borrar la marca que esos descerebrados,  a fuerza de ultrajarla,
venden al mejor postor.
-Metamos mi señor la vieja enseña, en los batanes
a ver si ha golpes sale, esa marca, que desdeña a todo un pueblo.
*Ni toda su agua ni todos los batanes, parecen suficientes
¡Malditos! que nos han llevado nuevamente a la edad del hierro,
a la edad oscura del hombre.
¡Grita Sancho! grita fuerte, pide manos que nos ayuden,.
-Si mi señor, será necesario, antes de que el día despunte
antes de que las naciones nos den la espalda
hay que gritarles, que no son los españoles
que es una casta enferma, que ha puesto precio al hambre a costa de inocentes.
¡Precio a los abusos dictatoriales!
 ¡A las violaciones y sus desmanes!
¡A los holocaustos y las desapariciones.
-a cambio, he de suponer
*si sancho, siempre es a cambio de…
Pero esta vez han dado el campanazo
Han rizado el rizo, han levantado la alfombra de España
ocultando todas las miserias, de gobernantes mercenarios
ellos compran nuestra deuda que el mal gobierno, la picaresca y el ladronzuelo
han creado,
-y a cambio mi señor, que les damos
*Santificamos sus desmanes, ocultamos sus muertos
justificamos sus atropellos, miramos para otro lado
que es su gente,  su sangre y a nosotros no nos va nada en ello.
-Esta noche hay fiesta en las cortes
*mejor no ir
-vendrá gente importante…
*no sancho, la fiesta la da un presidente envilecido
un ministro de injusticias y todos sus acólitos.
Que para eso es dictadura gobernar con mayoría
-Ya no estamos para esos bailes
*no… amigo
No me apetece bailar Tangos con Videlas
ni beber sangre con Augustos
ni comer carne con Bocassas, no quiero que me hablen de democracia
aquellos que revientan la tierra vendiendo sus armas
repartiendo muertes aleatorias
Los chinos en el Tibet, los rusos en Crimea
No tengo ganas de andar con desmemoriados a conciencia
Que piden no inmiscuirse en tales empresas, para que nadie se meta en las propias,
del pasado, del presente que nos toca ni en las venideras, que en esta tierra
los bárbaros, son santificados y caminan bajo palio
-Si algo de honor nos quedaba, era en la Justicia Universal
que a nuestras puertas llamaba, éramos su ultimo recurso
y los hemos abandonado…
*Si sancho, por dinero les hemos dado la espalda
y ahora volvemos a estar solos
como dirán en siglos venideros
¡Gritar hasta desfallecer!, tres veces!
Desde el mástil más alto
¡Tierra, tierra, tierra!
Desde el atropello más vergonzoso
¡Justicia, justicia, justicia!
El poeta volverá a gritar…
¡Que viene el lobo, disfrazado con piel de cordero!
                                   *          *          *
Si este ha de ser el precio, ¡callar por dinero!
Sus señorías, ¡márchense que yo no les quiero…!

                                                                                     Epi
   

Si este ha de ser el precio, ¡callar por dinero!...



*Al  suelo sancho, no hay tiempo que perder,
coge el esparto, el paño viejo, la basta lana
Tu a su derecha, yo a su izquierda
Refreguemos la afrenta, que a la Justicia Universal del hombre se ha hecho.
-No habla mi señor, su cara me suena
*No puede sancho, tan solo resuella del gran esfuerzo,
es España vilmente ultrajada, y más nos vale ayudarla,
que esos que nos gobiernan deberían ser sabios y no por ende
esta casta de ignorantes estrafalarios. Comerciantes del todo vale
autoritarios, aspirantes a reyes absolutistas,
golpistas de la honra,  proxenetas del honor y la palabra
-Sangran sus manos, mi señor
*¡Sigamos pues!,  sancho, hasta que nuestras manos desaparezcan
hasta que nuestra sangre y la de ella se mezclen en una.
Que hay que borrar la marca que esos descerebrados,  a fuerza de ultrajarla,
venden al mejor postor.
-Metamos mi señor la vieja enseña, en los batanes
a ver si ha golpes sale, esa marca, que desdeña a todo un pueblo.
*Ni toda su agua ni todos los batanes, parecen suficientes
¡Malditos! que nos han llevado nuevamente a la edad del hierro,
a la edad oscura del hombre.
¡Grita Sancho! grita fuerte, pide manos que nos ayuden,.
-Si mi señor, será necesario, antes de que el día despunte
antes de que las naciones nos den la espalda
hay que gritarles, que no son los españoles
que es una casta enferma, que ha puesto precio al hambre a costa de inocentes.
¡Precio a los abusos dictatoriales!
 ¡A las violaciones y sus desmanes!
¡A los holocaustos y las desapariciones.
-a cambio, he de suponer
*si sancho, siempre es a cambio de…
Pero esta vez han dado el campanazo
Han rizado el rizo, han levantado la alfombra de España
ocultando todas las miserias, de gobernantes mercenarios
ellos compran nuestra deuda que el mal gobierno, la picaresca y el ladronzuelo
han creado,
-y a cambio mi señor, que les damos
*Santificamos sus desmanes, ocultamos sus muertos
justificamos sus atropellos, miramos para otro lado
que es su gente,  su sangre y a nosotros no nos va nada en ello.
-Esta noche hay fiesta en las cortes
*mejor no ir
-vendrá gente importante…
*no sancho, la fiesta la da un presidente envilecido
un ministro de injusticias y todos sus acólitos.
Que para eso es dictadura gobernar con mayoría
-Ya no estamos para esos bailes
*no… amigo
No me apetece bailar Tangos con Videlas
ni beber sangre con Augustos
ni comer carne con Bocassas, no quiero que me hablen de democracia
aquellos que revientan la tierra vendiendo sus armas
repartiendo muertes aleatorias
Los chinos en el Tibet, los rusos en Crimea
No tengo ganas de andar con desmemoriados a conciencia
Que piden no inmiscuirse en tales empresas, para que nadie se meta en las propias,
del pasado, del presente que nos toca ni en las venideras, que en esta tierra
los bárbaros, son santificados y caminan bajo palio
-Si algo de honor nos quedaba, era en la Justicia Universal
que a nuestras puertas llamaba, éramos su ultimo recurso
y los hemos abandonado…
*Si sancho, por dinero les hemos dado la espalda
y ahora volvemos a estar solos
como dirán en siglos venideros
¡Gritar hasta desfallecer!, tres veces!
Desde el mástil más alto
¡Tierra, tierra, tierra!
Desde el atropello más vergonzoso
¡Justicia, justicia, justicia!
El poeta volverá a gritar…
¡Que viene el lobo, disfrazado con piel de cordero!
                                   *          *          *
Si este ha de ser el precio, ¡callar por dinero!
Sus señorías, ¡márchense que yo no les quiero…!

                                                                                   Epi