jueves, 2 de junio de 2016

Miradas....



Que culpa tengo yo si quede preso en  tu pupila
Que culpa tienes tu, si de rojo amapola quedo tu rostro cuando tu pupila se prendo de la mía
¿Por qué tuvo que ser tan poderosa? que las palabras se nos perdieron
Quedando apresados en una inmovilidad forzosa
Si es amor lo que sentimos  ¿por qué tuvo que quedar todo en nada?

                                                   ¡Si…!
                                                           *      *       *
  
…Me miras te miro
Miradas que gritan y no hacen nada…

De reojo a hurtadillas nos robamos los instantes que nunca poseeremos
La luz de la mañana realza tu perfil aún dormido
Te paras de espaldas y esperas a la amiga que detrás llega
Y vuelve a traicionarte la mirada que de soslayo me dedican tus ojitos nerviosos

Hermosos y profundos cómo el azabache guardan la eternidad
Y no puedo más ¡que este juego lo pierdo!

Llegas entallada en verde limón y el aire huele a canela a clavel reventón
Y es el soñar quien mantiene la pasión  
¿Quién  nos dice?, si intentamos ir un poquito más allá
Que la magia, la zozobra
Ese no decirnos nada y todo
Que resumido en la mirada,…
…¡se nos pierda!

No soporto la vana ilusión de lo que pudo ser
¡No será!
Por el qué dirán
Por esas voces que dicen ser amigas mientras te niegan esa libertad
Ellas se solazan aman la vida que nosotros nos negamos y no ha de ser así.

Pues yo miro a quien me mira
Y me enamoro de quien posiblemente se me enamora
Ando solo y no le consulto al mundo si ir de frente
O seguir este baile infecundo que no nos lleva a buen puerto
Condenados al capricho de las mareas,
Condenados al deseo insatisfecho
Demasiadas condenas por un amor que nosotros mismos nos negamos

¿A quien lanzo mi canto? que es queja amorosa
Si el viento que lleva las palabras cargadas de deseo
No quiere hoy jugar con tu pelo
Y mi voz no suena
Y de ti amor ni un leve suspiro llega
Tan solo bajar la mirada después de intentar mantener la mía
Que torpeza tan dolorosa la nuestra
Duermo con la esperanza de esa dicha que no llega…
Pero ¿y si llega?

Hoy más hermosa que ayer,
Como la mañana despiertas
Fresca, llena  de luz con mil sonidos que pululan
Y entre ellos nuestro mudo canto de deseo

Espigas huérfanas a punto de reventar que
Insatisfechas ofrecen sus descarnados frutos
 A los pájaros y las bestias

Ya, que de andar juntos nada  
Al menos que ellos se empachen con nuestra zozobra
Con nuestro miedo a ser rechazados

Mientras me pierdo en esta suma de palabras
Que nunca llegarán a tus oídos  
No sabrás lo que siento
Porque muero por dentro de vivo deseo
Y reprimo el asalto a esa tu graciosa fortaleza
Mientras mis manos se embrutecen te no tocarte,
Al no describir la geografía te tu cuerpo,
Por no parar en tus lunas ni apoyar la cabeza en tu regazo
Sediento por no  libar en tu fuente
Ni recoger el rocío que manso refleja la luz
Paradigma de mis besos, poema sobre tu piel

Perderme contigo en un abrazo quisiera,
Sin fin sin urgencia.
Es lo que tiene el deseo enmudecido
Las manos atadas
La voluntad apresada
Este no decir, que poco a poco nos distancia
Y habrá quedado pronto olvidado

Me miras y te miro…  principio y fin de nada

Como la noche al día
Que juntos por un leve instante se contemplan
Uno hacia el occidente marcha y otra la noche
Más sola y estática queda para consuelo de locos enamorados
Para consuelo de ellos quedan los cantos que nos dedicamos
Me miras y te miro…
Del sopor despierto y ya no hay nada
… ¡Que duro es el deseo cuando ambos callan!
                                      
                                                
                                                                               Epi



martes, 3 de mayo de 2016

“Melancolía o un momentito de bajada”



 

Conocen mejor los muertos que los vivos
las miserias más ocultas, las cuitas los deseos más insospechados. Conocen mejor el barro del que estoy hecho, las semillas aún por germinar de mis pensamientos. Porque es tan estrecha la franja que me separa de ellos, que de los vivos...

El canto interior que duerme en mí es desvelado por ellos a cada instante, mientras los vivos se dirigen a mí según vean como está mi fachada, crisálida cada vez menos tersa más cansada, con ese brillo acuoso de la mirada que se pierde en la inmensidad de los días vividos, según el rictus de los  labios cansados de reflejar la ira, la sonrisa los besos la amabilidad o el desabrió del momento.
Si hay cierta complacencia en el rostro, observan si  las manos descansan sin violencia sin crispación sobre el vientre, siendo incapaces de llegar más allá pues  les da pesadumbre.
Al igual que un perrillo pidiendo ser lazarillo de aquellos a los que amo por encima del querer por encima de las obligaciones porque así lo he decidido, y pido para mi la misma simpleza que la vida ya es bastante complicada y tan solo deseo el placer de su compañía, el preciado silencio cuando no es el verbo quien expresa, si no el corazón quien demanda buscando en su interior las razones de mi elección, los detalles olvidados que fueron los mismos que me ataron a sus vidas
Sintiendo eso que llaman libertad y libre albedrío donde tienen vedada la entrada aquellos que creen ostentar el poder.
Viviendo entre mi pasado y su futuro que es mi presente más inmediato. Observando como la decadencia se lleva lo mejor, la fuerza y el vigor de los años, esos que fueron despreocupados y retadores
Pero siempre y digo siempre, ando con bastón tanteando oscuridades y mis ojos al acecho avariciosos buscan cualquier atisbo de luz por la que seguir peleando, ese aliciente para un nuevo día necesario para volver a creer en la especie
Mi mirada acompaña la carcajada del niño que se bebe la vida sin preguntas sin respuestas sencillamente vive.
Sonrió al anciano que saluda y besa cada mañana a la bella parca besando su mano con respeto dando gracias por esa luz del nuevo día, mientras ella se retira paciente a sus dominios, que no se si son de oscuridad o de luz.
Sonrió a esa juventud que ya no me acompaña, la misma que se bebe la vida a besos, buscando el placer de ser y sentir la capacidad de enamorar y ser enamorado.
Me voy encerrando en mis recuerdos como tabla de salvación. Insatisfecho impenitente observador distante, a todos ellos elevo mi canto
Porque voy siendo recuerdo pura efeméride. Me siento en las plazas para llenar mi espíritu de esa algarabía que es la vida, como a la sombra de los caminos donde recoger los desasosiegos de los desheredados de los que no ven esperanza. Llenando mi zurrón con sus desafectos, melancolías y desengaños, intento recomponer sus esperanzas aligerando su pesada carga e insuflando  un poco de amor y luz. La sinrazón que les atenaza, miserias tanto del cuerpo como del espíritu
Y si preguntas, siempre te contestare igual “que ando bien, como siempre". Porque cada día se convierte en un renacer, volverme a emocionar, en llamaros amigos y sacar lo mejor de vosotros.
Creo conocer vuestras faltas que son las mías por eso me dedico a cuidar lo bueno que habita en vuestro interior y que a menudo se  olvida.
Tan solo vida y como tal hay que celebrarla avivando vuestras ansias de libertad el ultimo reducto propiamente nuestro que junto a la vida son los dos bienes más preciados que tenemos, tú y el resto de los seres vivos que componen este enorme río que no deja de fluir arrastrándonos corriente abajo, dándonos pozas cristalinas de remanso y paz, cataratas de vitalidad y terminando como anónimos diluidos en la inmensidad de la mar, con la vaga esperanza de empezar nuevamente en el manantial primigenio de nuestros primeros balbuceos sin recuerdos pasados, para volver a empezar, para volver a enamorar…
                                                 ¡Para vivir no más!
                                                                                         Epi

Del libro I de la Puente 1966 “melancolía o un momentito de bajada”

viernes, 22 de abril de 2016

Que no quede....



 










Que no quede en efeméride lo que tu nombre entraña
Que no quede para gozo de cuerdos tu razonar de loco
Que nunca te abandone aquel que dio juiciosas sentencias
Y repartió refranes por doquier de cualquier cuita que tu
Alocada cabeza imaginara

Que no sea Barcino tu última aventura
Que sigan tus pasos esos que no saben
Que de las carencias del ayer ahora tenemos aumentadas
Que tu pluma siga desvelando realidades e inconformismos
Que el oro de tu pensamiento sea oro y no lustrosos latones
Que no quede en bibliotecas encerrado

Aquel que nació para correr aventuras que enderezaran entuertos
Pues mucho es el trabajo pero más nuestra maldita ignorancia
Que vuelva a los más pequeños los más necesitados
Los mismos que estamos perdiendo en este correr alocado
Que no quede solo para verte bonito
Que no quede solo para recordarnos que un día fuimos grandes
Que tuvimos un siglo de oro pero no por armas ni por el oro sustraído
Sino por esta gran producción de razones y pensamiento
Que hablan de otro tiempo tan parecido al nuestro

Que tu verbo siga vivo y actual
Ni tan siquiera la censura contigo se atrevió caballero universal
Con un solo brazo y un calamo hiciste más que en Lepanto

¡Mucho más!

Por que es tu verbo el que pervive y no tu ahuecada manga
Que se instale despacio en las casas como el polvo de la encimera
Que se enrede entre las telas de las arañas,
Que baile en el fuego fatuo de las chimeneas
Calor de hogar has de ser y de espíritu también
Que la lucha continua,
Contra los poderosos
Con los que dicen amarte y te abandonan no sin antes vaciar tú casa
Tapiar tu memoria y quemar tu alma intentan

Ni así pueden, pues de ignorantes y soberbios es el continuo intento
Silenciar, encerrar…
A aquel que nuestras fronteras pasó
Incompleto caballero que en Quijano renaces
Y en Sancho ensanchas
La mano que tiendes para que el mundo sea más generoso
Más solidario con algo más de sentido

De don Miguel a don Quijote
Ejemplares vidas como novelas son
Licenciados de vidriera
Ilustradas fregonas que por más esfuerzo no acaban
Tan larga es la cuerda de presos
Tan grande el desosiego
Que en tus páginas me sumerjo dando la espalda
Escabulléndome de esta realidad

Don Miguel es hora de recuperar a tan magno caballero
Con su sin par escudero, y ahí en Barcino

¡Volver a empezar lo que nunca debió acabar!
                                                                                            Epi

jueves, 14 de abril de 2016

Olvido…



¡Y qué! si el tiempo ha vencido, que contarte de esta historia de este abandono esta huida hacia la nada, camino tortuoso más allá de la región donde habita el Olvido, tan lejos y tan perdida que al mismo Olvido se le olvido que existiera algo más allá de sus dominios. Atravesó las verdes praderas donde el trigo aún crecía dejando a duras pena sitio para las amapolas que por doquier iban instalándose con ese desorden ordenado espaciadas aquí y allá como el que no quiere la cosa, el meandro que era charca en el llano montaña arriba era remanso de pozas cristalinas, tritones viejos como la tierra misma dormitaban al sol en espera de comida viajera, llego por fin al limite donde los ríos son condenados a estancarse en beneficio de terceros. Tiempo hacía que las truchas y salmones no subían saltando de poza en poza hasta el nacimiento mismo, hacia tanto tiempo de todo que parado como estaba se olvido de si mismo, bajando por la ladera de la montaña dejando atrás toda vida conocida se fue deshaciendo de las pocas pertenencias, como las piedras que soltaran los niños perdidos.
Un viento calido levanto el polvo del camino fosilizando los últimos pasos dando fe que hasta ese lugar se le pudo seguir la pista, después nada, como si nadie hubiera pasado jamás de esa frontera imaginaria, se perdieron los pasos el rastro y las piedras, más allá de la región donde habita el Olvido donde la ausencia de sonidos es sustituida por el ulular del viento que siempre trae la misma letanía la misma queja, pues allí mueren las palabras, desprovistas de su significado, quedando como petroglifos  de otras épocas que como él se habían perdido. Tanto tiempo en esas soledades que se olvidaron de su significado.
Fue una huida voluntaria, estaba arto de los de su especie y se preparaba para el último de sus viajes, quizás el más extraño de todos, no tenia prisa pues había ganado todo el tiempo del mundo el mismo tiempo que echara en falta cuando aún le gustaba deambular por la ciudad, siempre nocturno como un adagio preludio de su opera particular.
La última vez que la vio ya sabia que tan solo el deseo y sueño serian las únicas prendas que conseguirá de ella, hermosa y altiva, indiferente a los requiebros de hombres y mujeres, alma en pena a la búsqueda de  felicidad de la forma más rápida posible, esa que acompaña el aditivo necesario. Bolsita de felicidad, en la casa puerta de la esquina, donde por costumbre solía fumarse los desengaños del día, todo mezclado con su cachimba, abusaba hasta que el rostro se deformaba, la expresión bobalicona invadía lentamente sus penurias para despacito ir quietando hierro a unas y dando consistencia a otras. Luego como cazadora nocturna acechaba a sus victimas ocasionales, todas colgadas por el mismo hilo conductor, de conversaciones lentas de todo anda bien en esta hora bruja y ya mañana el dios de la fortuna dictara lo que deparara el nuevo día.
No podía competir con semejante aliado, él a lo más que llegaba era a una cerveza que libaba con una parsimonia de avaricioso, mientras en su cabeza desfilaban las cuitas del día, montaba historias ensimismado en la luz de la farola, pues otra luz no le llegaba
Siempre de charla introspectiva, vivía más lo ajeno observado que lo propio vivido.
Un día dejo de verla, el tiempo le fue robando sus rasgos, el eco de su risa, la altivez y la hermosura, dejo de escuchar su taconeo reloj que excitaba sobre manera su deseo, ya no tendría la oportunidad de ser rechazado porque desde el principio la aceptación había sido descartada y ahora se encontraba solo más allá de la región del Olvido donde el páramo era gris y solo se suavizaba en las sombras que arrojaba la noche buscaba ávido las cuchilladas de fría plata que la luna arrojaba imaginando que ese era el camino que debía de tomar, escapar por ese rallito de luz argenta donde cifraba sus esperanzas, sentado sobre el suelo la espalda apoyada en la roca granítica atemporal. Sacó su bolsita de kifi, cargando la cachimba ,el humo sube lento por su cara mostrando la antesala de niebla a la que voluntariamente se iría a entregar, sin resistencia sin dolor aparente.
Los pulsos se fueron distanciando, los parpados pesados la boca pastosa el sudor que recorría cada parte de su cuerpo, el corazón cada vez más lento. Esa cobardía para relacionarse ese no haber intentado hablar con ella, la locura que se afianzaba cada vez más en las frías ciudades, los campos sembrados de niños olvidados de madres famélicas secas por no tener que llevarse a la boca y la agresividad del hombre en general con ganas de luchar pero no sabiendo contra quien todo ello mezclado en su cachimba.
Un día, un fuerte viento arraso los parques, doblando antenas de televisión usurpando los callejones y amontando a su paso la desidia convertida en basura, en papeles sucios y grasientos. Como digo ese día el viento llegaba fuerte desde más allá de la región del Olvido y en su ulular podía escucharse el réquiem por alguien al que nunca conocimos.  él mismo al  que nunca prestamos atención, se le fue la vida en un suspiro no dejando tras de si nada ni memoria ni frases celebres, en la morgue tan solo un cuerpo desconocido sin huellas sin nombre aparente, amarrado al pie una nota donde rezaba “otro desorientado más sin acuse de recibo”. Sin queja en el silencio más absoluto en la soledad más sórdida, tal como había sido su existencia y ahora nada queda, tan solo unos petroglifos que nadie entiende y que ahora decoran la antesala de un museo repleto de dudas muertas donde pasaría a ser una más a exponer la eterna pregunta del hombre y su nacimiento, el por qué de esta sinrazón que llamó vida, cuando de ella ni el aliento viciado de sus besos consiguió.

lunes, 28 de marzo de 2016

Breve... por el sendero de tu espalda



Yo que vengo de tu útero y guardo en mi interior la semilla,
sin ti no  me complemento.
Y sin mi no hay historia que compartir,
como la noche al día nos buscamos y no necesitamos.
Yo no guardo rabia y admiro esa sabiduría, 
no la guardes tú porque tan solo reivindicamos vida.
El resto del camino o lo hacemos juntos,  
porque juntos nos damos en las encrucijadas, 
el resto es una historia insana una lucha de poder de sometimiento
 y ahí no deseo participar.
Que no somos iguales se da por descontado, 
pero el secreto reside en las oportunidades  la única igualdad por desentrañar, porque genéricamente pertenecemos a esa raza llamada humana, 
pero por los aires que corren poca humanidad nos queda si seguimos en luchas absurdas que nos llevan a la devastación, 
mientras el fruto de esta maldita raza siga de diáspora en tierra de nadie, 
mientras los sueños, las risas y los llantos sigan tiradas en los descampados sin protección alguna, 
mientras sigamos viendo a las personas como una cuestión de números, 
mano de obra barata, 
mientras masacramos al vecino, 
dejamos morir los sueños de los niños que no tuvieron culpa de nada.
Ni tu eres mi costilla ni yo tu semilla.
Ha de llegar el día en que mi semilla sea tan solo polvo y tu útero tan solo vasija vacía y yerma 
entonces desaparecemos merecidamente de la faz de la tierra, 
para  dejar paso  a otra especie más merecedora de este don que juntos hemos conseguido destruir.
Yo que soy hijo de tu útero y tu que eres sueño de mi semilla, 
sentémonos ha hablar y empecemos a trabajar por algo mejor que ser costilla o útero.
Porque cuando te miro al pasar mi mano descansa en mi corazón que es donde te llevo... Hombre o Mujer
                                                                          Epi

miércoles, 9 de marzo de 2016

Desde la Soledad del Fumador de Fondo "estos del Congreso se la cogen con pinzas""



“Desbarrando sin ton ni son”


Murmullo que recorre la faz de la tierra de aquellos que no pudieron hablar a tiempo.

Cercenando la memoria de los descreídos, todos tuvieron algo que perder, todos piden ser resarcidos, los más civilizados, los que sufrieron en primera persona y los grandes olvidados. Memoria generacional que va desapareciendo con el anhelo de traspasar sin acritud con sentido pedagógico sus penalidades, con la sana intención de no olvidar para no repetir. Los más civilizados como digo,  que aun quedan, tan solo piden una placa una disculpa y un hasta siempre que no se vuelva a repetir pero en su fuero interno desconfían de la naturaleza del hombre, desconfían de las buenas palabras que al golpearlas, el aire entre si suenan a vacío a  crisálida seca por donde escapo el canto que unía la memoria para frenar el olvido.



Los más jóvenes  no quieren saber después de generaciones de manipulación. Porque  la historia la escriben los perdedores, los zafios, los soberbios, los ignorantes y los criminales de lesa humanidad, aquellos que ocultos en siglas son herederos directos de la barbarie de una forma de pensar bastante espartana, los mismos que levantan los ánimos de odio colectivo, los que vierten palabras envenenadas, aquellos que trafican con el miedo, esos son los más cobardes los más taimados los mismos que se devoran así mismo marabunta que recorre la tierra.

Las conciencias adormecidas no saben donde se meten ni a quien vitorean, nunca hubo una izquierda ni una derecha, las cosas no son tan sencillas, siempre ha sido acoso y derribo, quitar a uno para poner a otro de igual catadura o peor, estos que juegan a ser

maestros de la palabra y del ilusionismo, observadores de las costumbres, condenan al resto a  recibir migajas que les hagan llegar a fin de mes con la boca cerrada. Seguimos en un siglo de eterna picaresca, de lazarillos y sinvergüenzas, de miserias y miserables, de púrpura, uniformes y bien trajeados, padres de una patria que no siente nada por sus hijos, los mismos hijos que denostan a esa patria que no sabe o no quiere, ni tiene intenciones tiene de aunarlos de darle la oportunidad de volar solos por su cuenta y riesgo.



Nación que aun no ha despertado del sueño ha de aguantar ahora a esos títeres, ególatras llenos de vanidades y faltos de masa gris incapaces de coaligarse, nación que palo tras palo vuelve a las andadas a no querer hacer nada sin atreverse a saltar al vacío para empezar de nuevo.



Si te dijera que la memoria anda encerrada en muros de hormigón, si te dijera que el miedo ha mantenido las lenguas aletargadas, si te dijera que cuarenta años son muchos años, no lo creerías, porque treinta y  largos años de supuesta democracia de libertades y derechos ganados o recuperados del cajón de sastre, donde duermen la bajezas del hombre y las barbaries donde duerme el orgullo y la sinrazón. También residen las cosas buenas, que no todo es desafecto y feo pero claro, siempre esta el cajón de sastre al servicio del miserable, del encantador de palabras, del corrupto y el corruptor de ese mismo que te consigue los derechos que derrama cual gotoso sobre el resto a un alto precio de represiones y violaciones sistemáticas de las libertades y los derechos sin olvidar los deberes, que uno no se entiende sin el otro.

  

Aquellos que se erigieron padres de la patria, los mismos que acordaron la calidad de los votos para una estabilidad en tan delicado proceso y que a lo largo de cuatro décadas no les ha dado la real gana de cambiarlo y hacerlo más justo, hoy son las mismas alimañas carroñeras que devoran todo lo que a su paso osa cruzarse, esos que ven en las diferencias de clase en el poder adquisitivo, la raza y la casta de una elite de depredadores que no duda en hundir cada día un poco más a todo un país porque ellos están primeros, insaciables y cobardes que tiran de instituciones y recursos, que fían su seguridad en su propia supervivencia comprando voluntades cuando el precio es razonable y no dudan en patear al ciudadano que les dio la opción el encargo de dirimir y sacar hacia delante a toda una nación. Y como digo, no son capaces de ponerse de acuerdo, todos quieren sillón y foto como reinas madres, -porque a mi me han votado tantos y represento a mi partido-.  Para que continuar con el tema, si estamos aburridos lo mejor seria darles la espalda, ignorarlos, no acudir a su consulta y dejarlos con el culo al aire que ya gobernaran otros que si crean, sin chorradas, sin darle palos al diccionario, sabiendo que el pueblo es genérico como la lengua bien utilizada es genérica…



 Y ahora a los mastuerzos les da por dejar “Congreso a palo seco” que el genérico es muy machista y despectivo y no hace alusión a congresistas que igualmente es genérico. El problema es que nos movemos entre idiotos e idiotas, con la segunda basta que es genérica pero para dar gusto a todos genéricamente hablando. Contaremos el cuento de Ceperucito Rojo y la loba feroz y ese otro el gamba de Ceniciento o Blanco Níveo y las siete enanitas, son momentos para irte con los amigos genéricos y tomarte unos cervezos para ellos y unas cervezas para ellas y aderezar con ricas viandas como montaditos y montaditas de cerdo o cerda.

Si de algo tenemos que preocuparnos es del Hombre y digo hombre como especie, también genérico cuyo femenino en este país es el Hambre, y este si que es genérico sin lugar a dudas.

Y ante los problemas urgentes que acucian a este lindo país, con su desmemoria histórica, sus chorizos y butifarras, sus corruptos y corruptelas, con las ganas de independizarse de unos, con los poderes mezclados manipulados hasta el hartazgo con los libelos de la prensa subvencionada y no independiente, los canales desinformativos, el paro, los desahucios y la sanidad por los suelos.

Estos señores y señoras preocupados por cambiar el letrero del Congreso de los diputados, perdidos en cuestiones semánticas, ¡pues nada!, pongan el cartel nuevo “Congreso de los Imputados” que es genérico.



            De momento aquí espero a que un vendaval se lleve a tanto Gil y Pollas (Baltasar Gil Imón de la Mota, fiscal del Consejo Supremo de Castilla y gobernador de Hacienda allá por el siglo XVI más dos hijas muy feas y tontas) y entre algo de sentido común por esas puertas del bien intitulado  CONGRESO DE LOS DIPUTADOS



*no me despido con un abrazo porque para alguien sería una brazada, y yo abrazo al genero humano, al animal si no araña, y en esa brazada tan solo me llevo lo que abarquen mis brazos al recoger un haz de leña un bidón de agua y cosas por el estilo.



            Como siempre buen día y sean moderadamente felices



                                                                                                          Epi

miércoles, 10 de febrero de 2016

"Del Caballero de la Triste Figura"



 





Para ella… 

Un verso soñado
Canto de sirena brindis al sol que no llega a ninguna parte 
Amparado en las noche de luna plena
Más maravilla verla desaparecer
Y despacio como en un acto de provocación ir dejándose ver
Hoy un hilo curvo de plata
Mañana fruta madura porción de felicidad racionada
Brevedad de un suspiro que deja insatisfecho  penitente
De imposible futuro amputado
Mirada que encandila y engancha
Atractivo que invita a desnudar la belleza 
Belleza que oculta la falta de interés premeditado
Falsa coraza que
Sufre viéndote… más muere si no te ve
Breve suspiro que contiene todo y nada
Mano que aletea en el vacío sin lazarillo que la guíe
Sin presión entre sus falanges a la que nada escapa
Pues el vacío es lo que tiene… nada
Finas hebras de pálida luz salpican su oscuro firmamento
El viento pasa coqueteando en tan deliciosa maraña
Maraña que cubre cual velo traslucido el ir y venir constante
De tus decisiones
Débil lejos muy lejos inalcanzable el ámbar de tu mirada
Miel almibarada oro del sol reflejado en  la mirada
Titilar de luz
Pétalos como alas de mariposa sus besos lanza
Con tal pasión que a pesar de tamaña distancia estampa
Que no son manchas grises lo que vislumbra
Si no…
Lagrimas derramadas de tan continuo forman
Manantiales por doquier
Tu rostro realza  en múltiples oleadas
Canción eterna como las gotas que el mar custodia en noches tranquilas
La mañana alborota y grandes olas titánicas consiguen llegar al sol
Más él que espera cobarde en las sombras
No se atreve por miedo a no verte
Por miedo a perder aquello que inocentemente recibe
De tu presencia enamorado anónimo
Con su desnudez al viento
Sus verdades a quien escuchar quiera
Galimatías de la sin razón
De su elíptico movimiento
Apiádate oh señora
En tu eterno circunvalar
Deja que este desmadejado caballero
Sonrose tus mejillas
En sus versos rebuscados que brotan cada noche
Descontrolados…
Que suerte tiene el caballero de haber vivido loco
Para fenecer cuerdo y en esa breve despedida el leve sufrimiento
De saber que no ha de tenerte
Tu tan lejos
Él pretérito imperfecto, inacabado
Pero en la retina de la memoria su ultima imagen su ultimo pensamiento sueña ya sin miedo a perderte que esta solo, pero siempre en la distancia contigo
…por el amor que te profesa eternamente separados
                                                                                          Epi

martes, 12 de enero de 2016

"A LA DERIVA"



A La Deriva

El problema surgió cuando dejaron de amarse y pasaron a eso que llaman querer, dejaron de un lado la pasión, la frescura de sus actos, en otros tiempos no muy lejanos eran respetados y por ello siguieron adelante, pero dejaron de amar libremente y se instalo el querer, el deseo de cambiar ella en él lo que no le gustaba y él empezó a querer irse, ha dejarla nuevamente en el camino, pues la perfección que buscaba en él, no existe, cuando él con respecto a ella, se conformaba, la amaba tal como era en el principio, ¿pero quien dijo miedo, quien les dijo que la vida les haría tal jugarreta?, seguir los fallidos moldes de lo establecido, sin salirse ni un ápice del tiesto y ahora instalados en la  queja.
-Tarde, ¿no crees?...
No hay segundas partes buenas y si separaciones que oxigenan, segundas oportunidades pero con amores diferentes, sin vicios ni manías, sin rencores, todos merecemos esa segunda oportunidad y dejar lo que fuimos dentro de nuestros corazones, no escrito pero si enterrado en lo más hondo de ellos, como almacén de experiencias que no deseamos repetir, pero no todo ha sido un calvario, no seriamos justos el uno con el otro.
Saltamos al vacío sin paracaídas, sin red que nos evitara el frío impacto, inmortales de por vida,  tarea difícil pues lo único inmortal es la muerte, antesala del vacío y la calma infinita. Ya que el mundo nace con cada uno de nosotros y como toda vida que se precie, ha de ser breve algo loca y desordenada. Con el regusto de haber sido niños, adolescentes con gatos en el estomago, con locuras inusitadas y con entrega desinteresada. Esperando la mañana cuando todo eran promesas, cuando el sol saliera o no ese día, no importaba por que uno era la luz del otro, la excusa para seguir en este mundo de cortapisas y normas absurdas, de creencias vetustas, demasiado encorsetado.
Y paso lo que tenia que pasar, entre dimes y diretes, en quedadas nocturnas a pie de playa, el sexo a flor de piel, en los lugares más inhóspitos, no importaba nada. Luego vino la tradición y las buenas costumbres, ese vivir en pecado (ni que la vida en si, fuera un penar), el maldito contrato de los bienes terrenales, la fuerza de la costumbre y la rutina de unas caricias frías, más por habito que por pasión un beso al aire, un abrazo que más confirmaba el echo físico de su existencia que el deseo reconfortante de una promesa aplazada. La buena educación los fue domando, enfriando los sentimientos, embotando los sentidos, zombis de una historia que murió hace tiempo.
Hoy la fuerza del roce de los años buenos y malos vividos es lo que les queda de referencia, uno sentado frente al otro con la mirada acuosa, mera supervivencia. Creer que has estado con la memoria del pasado intacta, atropellada la mayoría de las veces por esa fría realidad, apartados como juguetes viejos en la esquina del gran salón. Una lagrima que de vez en cuando se alterna en el ojo de uno y salta al del otro, pues hasta en el llanto reparador se han vuelto avariciosos esperando a la parca.
El último y gran salto liberador, la última muestra de afecto y un pedir perdón que ya ni consuela al que se va pero deja relajado al que se queda, pensando que todo esta ya en orden. Cada sentimiento en su sitio y un resquemor en el corazón por esa última traición y no haber cedido ese acto al que queda.
Pero la vida y esto es en positivo, el tiempo que todo lo cura y hace que veamos las cosas en la distancia con la objetividad que requiere ese momento que llega a ser mágico. Quiso que esa mañana se encontraran estos dos extraños solos frente a frente en el gran salón. Él arrastro su silla hasta donde se encontraba ella, tomo sus manos y las beso con la ternura que le quedaba, acariciando su mejilla atusando el cabello aun rebelde de ese color rojizo que aun entre campos blancos luchaba por sobresalir. Miro sus ojos cansados de un azul viejo como el mar y una palabra salio de su boca como un susurro, vieja letanía que tiempo ha que no escuchaba y ella con voz débil le pidió repetirla una y mil veces… Amor, amor, amor
Él pidió tiempo, quería estar hasta el final retener su mano limpiar el perlado sudor de su frente, socorrerla en las lagunas de su memoria y le hablo de amor de los días dorados dando saltos de funámbulo para no caer en la queja y no saber quien puso más sin simplezas como estas sin rencores con el alma tranquila. Entre lagrimas la dejo partir con el corazón sanado, por un momento breve pero intenso volvieron a ser ese par de adolescentes enamorados donde todo estaba bien y el ojo solo ve virtudes en los defectos, sin ganas de cambiar. Un último beso, llamo a los celadores y volvió a sentarse en su silla, ahora en soledad aparente pero con el corazón rebosante de sensaciones renovadas. Mirando a través del ventanal como el día claudicaba mientras una sonrisa infantil brotaba en su rostro enjuto y mirando a ninguna parte le dijo a ese alguien que nadie podía ver
-Ya es la hora y estoy en paz con todo, cuando quieras taimada amiga iniciamos el viaje final.
Ya no hay ataduras y su alma a la deriva tan solo quiere encontrarse con ella.
Allá donde reina el amor y la vida no pesa, donde quiera que este su único anhelo…

   Del libro I de Lapuente, invierno de 1970 "La deriva"
                                                                                                     Epi 

jueves, 10 de diciembre de 2015

¡Silencio...!



“España… sobre tu vida, el sueño,
sobre tu historia, el mito
Sobre el mito, el silencio…
¡Silencio!
Sobre  el silencio, el Padre,
después del padre , el Verbo…
¡Y habrá otro nacimiento!”
                                                        *   León Felipe…


Silencio sobre silencio
Silencio que acalla el llanto
Llanto que llena de indiferencia
Sobre blanco manto, diamantinas lágrimas
Embotan el silencio

Silencio que revienta de amapola en primavera
Extraña entre verdes trigales
Atardeceres de Julio invaden las doradas mieses
En lucha con el rojo sol, motas cardenalicias en templo abierto
Diáfano espacio que llena el aire caliente del estío
Perladas voces en la madrugada acompasan
Este silencio

Que dura y parece no tener fin
Eco de vacío que a fuerza de no estar
Solo es silencio ininterrumpido

Silencio que no otorga y denuncia
Porque no llega el ruido de ese quejido viejo como el mundo
Verbo prisionero de este nuevo catecismo que no dice nada
Pues todo fue dicho en los albores del tiempo
¡Y ahora silencio!… solo silencio

Silencio que acuna el sueño, al viejo cuento del mundo
Que hila lento, de tu pensamiento al mío,
donde no decir nada se ha convertido en un arte
Arte que requiere su sitio,
de su voz recamada pequeños suspiros
que el viento
Deposita en desdentada boca

Palabra traicionada que duerme en el silencio
Desempolvando el recuerdo de aquellos que no volvieron
Del nuevo mundo, del viejo éxodo
Que ya no hay patio solariego
Ni silla de blanca nea
Ni naranjo con aroma a limonero
Ya no canta el poeta,
olvidada esta la  canción que mueve la rueda


Rueca vieja emponzoñada olvidada en la esquina del mundo
Esta vida que nos corre ya no nos pertenece

Que el tiempo disputa fiero dejando secuestrada
Luego de nuevo el silencio… Solo el silencio

De lo que da no decir nada,
Más grita la imagen que tu destrozada garganta
Sobre sombras van las sombras,
Mito de lo que fuimos
Sobre sombras va la miseria y latrocinio,
la vieja canción que mueve el mundo
Ya el cuento no acuna el sueño
¡Silencio!… solo silencio

“España… sobre tu vida, el sueño
Sobre tu historia, el mito
Sobre el mito, el silencio”

Cualquier tiempo pasado fue diferente que no mejor
Con su canción con su cuento
Con su sueño
Con sus lágrimas
Con su luz
Que mañana habrá otro nacimiento,
que acompaña a este nuevo 
                                                             ¡Silencio!




                                                                        Epi