martes, 7 de octubre de 2014

" La Noche Oscura de los Dragones "...



                              PROLOGILLO DE ESTE CUENTECILLO                  

Dicen los que creen saber, que los cuentos son fáciles de crear.  Que tan solo basta que alguien lo desee para que otro se ponga a contar. Y créanme niños, niñas y mayores también. Los cuentos son una ardua tarea de paciencia, inspiración y como no… de deseo.
¿Qué como se guisa todo esto? se preguntaran ustedes… pues bien, yo humildemente les explicare mi parte, que seguro coincidirá un poco con su idea, de cómo empezar un cuento y llevarlo a buen fin.
Verán, para empezar necesitamos ese estado que alcanzan los niños, cuando están tranquilos; si te fijas bien, parecen estar en otro mundo, ajenos a la realidad pero sin marcharse del todo, con los ojitos fijos en el vacío, relajado el gesto y son esos breves pero intensos instantes, en los que se encuentran a caballo entre dos mundos. El de sus aventuras más delirantes y un pedacito, en este mundo nuestro. Lo sabes por que en ese instante te invade el deseo de abrazarlos, y darías todo lo que tienes por volver a ser niño también.
Pero, si los llamas por su nombre, te miraran con sonrisa bobalicona, como idos y no debes de insistir, has de dejarlos en ese estado y unirte en silencio a ellos. Como mucho, un breve abrazo, una carantoña,  y a veces con un leve suspirar basta. Andar con cuidado, compartiendo ese efímero paréntesis, dejar que nos inunde y consigamos participar sin esfuerzo de su mundo más fantástico y secreto.

Igual que el deseo…
Alma de nuestras emociones, que reina en nuestra mente, en ese constante vaivén, entre la isla de nunca jamás y la realidad de nuestra existencia. Ser el Capitán Garfio, Peter Pan o Campanilla, un poco los  niños perdidos y otro poquito de Wendy. El simple deseo de demorarnos en ambos mundos. Soñar con reinos encantados, seres fabulosos, duendes y caballeros, con algún otro dragón… ya saben, que sería de los cuentos sin ellos.

¿Y que me dicen ustedes de la curiosidad?...
Por que no hay nada como la curiosidad, motor de la evolución, seguro de nuestra supervivencia y la de otros seres, capaz de abstraernos de la realidad, para viajar a esos mundos que creímos perdidos. Como se suele decir, todo existe mientras haya algo o alguien que lo recuerde, y crea que es posible, a cualquier edad, moverse entre la fantasía y la realidad.
Bueno creo que con estos ingredientes, si no todos, si los necesarios para poder ir hilando pacientemente, la manta que nos ha de cubrir y como capa de Buhonero, coser las historias a ella, para que cada noche nos acune con la primera que el azar quiera regalarnos.



                                                 *        *        *



                               
Y la mar dijo….

- Que te pierdes Buhonero, que coges una palabra y la hilas con otra, olvidando que Manolito es niño todavía.

Razón tienes, como siempre, vieja amiga. Y mirando de reojo a Manolito chasco los dedos, desprendiéndose de ellos un polvillo dorado que atrajo la atención del niño, que ahora miraba como hipnotizado.

Que grande y terrorífico era ese dragón, los ojos como dos grandes rubís, las alas verdes, de la mandíbula le colgaban a modo de barba un manojo de hilos de plata, dientes grandes y afilados, con dos colmillos como estalactitas blancas y puntiagudas daban muestras de su eterno vagar por el mundo de los sueños. Vino a sentarse al lado de la pequeña que dormía placidamente, esta, en un movimiento involuntario acaricio su cabeza y el dragón le hablo gozoso – guau, guau.

¿Pero no es un dragón?

En su sueño, si, Manolito, en su sueño…. ¿continuo?

Si por favor

Selena, dio al interruptor y el Sol se apago, en su lugar apareció un manto estrellado… pero que raro no estaba la Luna

¿No?

No…  era la señal que Pentisilia estaba esperando, amparada por la noche salio por la ventana de su cuarto, bajo al pequeño estanque que había por detrás del castillo y saltando de nenúfar en nenúfar, llego hasta la muralla, subió a lo alto, descolgándose por el otro lado, donde impaciente la esperaba el caballero, con otro caballo para ella y su arco. Se dieron un abrazo, un hola bajito y salieron prestos a buscar a Selena, que los   esperaba nerviosa; se abrazaron y con la sonrisa en los labios se alejaron veloces en sus caballos, hacia su pequeña aventura…

Que has tardado, le reprocho Pentisilia

Por culpa de mi hermana, le tuve que contar un cuento de dragones para que se quedara dormida

Bueno, mañana no hay nada que hacer, tercio Lancelot, y estas cosas hay que hacerlas poquito a poco. Ahora todos duermen y no nos echaran de menos

  Por fin la luna fue saliendo, por lo visto el Sol la eclipso para que esta se pudiera cambiar y con ese vestido que tanto gusta a los locos, el que despide esa luz argenta,  en esas noches que no hacen falta antorchas para guiarse. Son esas noches, en las que tan solo con la claridad de su manto, basta para averiguarse las caras y andar los caminos que el correr de sus caballos iban creando a medida que avanzaban.

La mañana se presentaba tranquila, una más pensaba Neleta, la pequeña ondina que habitaba desde hace más de 200 años, junto a la poza, que llamaban del Sueño.  El tiempo y el continuo caer del agua, de esta impresionante cascada conocida como el Soplo de la Vida, fueron dando forma a este frondoso valle. Estalagmita primigenia, nacida del llanto de la Diosa Nix (la noche) a la ausencia de su hijo Morfeo (dios del mundo de los sueños).
Nadie sabía exactamente donde se encontraba la cima, pues a medía altura y eso serian unos tres mil metros o más, siempre se encontraba rodeada por un tupido manto de nubes. Eso cuentan los hombres, aunque nadie lo sabe a ciencia cierta pues hablamos de otras edades, entonces esta raza no era ni tan siquiera un proyecto en la naturaleza.
Señora esta, que tiene la difícil tarea de crear y hacer desaparecer en un orden establecido, todo lo que cubre el ancho cielo. Señora que tuvo que aliarse con las estrellas, la luna y el sol para poder experimentar con la vida. Desde entonces las cosas que tienen que ver con ella marchan mejor.

¿Buhonero?

Si

¿Donde nació Neleta?, preguntó Manolito

Bueno, cuentan que llego desde las tierras calidas del Sur, cuando apenas era más grande que un pensamiento, salió del profundo bosque y aprovechando los vientos que viajaban al norte en invierno, les pidió que la llevaran con ellos.

¿Por qué?

Seguro de ello no estoy, un día eche mi red en la orilla del mar y por casualidad pesque su historia que me llego grabada sobre la concha de una vieja tortuga marina, ni los niños de la mar sabían de su existencia.

¿Y que decía esa historia? Buhonero

Sonreía satisfecho el Buhonero, pues Manolito por fin estaba relajado, e inmerso en el cuento, que la mar le había regalado para entretener a Manolito, mientras llegaba su regalo.

El rumor que corre, dice que es la última de su especie, se las conocía como Fosegrin, y su canto mágico hacia bailar a los árboles

¿Y por que se fue?

Más bien regreso a su hogar. Por equivocación nació en el sur, en tierras calidas, pero desde siempre tubo el anhelo de las frías montañas del norte, de sus cascadas, pozas y frondosos valles.

Ah

  Una vez aclarada la procedencia de Neleta, continuó el Buhonero con su historia…



Neleta, pequeña y delicada en apariencia, apenas casi dos palmas de la mano de un adulto, el pelo largo y rubio, cuando habla parece susurrar. Como si temiera molestar al viejo Dios Pan.
Señor que por norma andaba asustando a los pastores que se adentraban en sus dominios y hacía correr despavoridos a los rebaños que estos apacentaban. Normalmente no  es que fuese  malo, más bien travieso, pero eso sí todos sabían que le encantaba dormir al mediodía después de sus correrías y de haber comido copiosamente, era entonces cuando debía reinar el silencio más absoluto. Tan solo una vez fue molestado por una algarabía de voces, pues hombres y duendes celebraban la gran cosecha, hacía el mes de junio, en el solsticio de verano.
Las voces y la música fueron llevadas por la suave brisa hasta los dominios de Pan, arrancándole de uno de sus sueños preferidos, que era soñar con un apetitoso cordero, un buen cuerno de vino que su amigo Baco le regalaba todos los días, ya que entre ellos siempre había existido una buena camaradería. Como decía, al ser despertado de su siesta, emitió tal sonido de su boca que hizo entrar en pánico a hombres y duendes y desde entonces nadie osa alterar el silencio que reina a esa hora del día, donde todo queda envuelto e un sopor, parecido al sueño de la noche que trae Morfeo en su capa celestial cuajada de luceros y estrellas…

Ahora es momento de dejar el cuento, Manolito

No Buhonero, por favor, si solo acabas de empezar

Ha llegado la noche, Morfeo esta tendiendo su manto y es un arduo trabajo, coloca las estrellas, no de cualquier manera si, no formando dibujos, creando formas y recuperando algunas olvidadas.

Pero yo quiero escuchar el resto del cuento, Buhonero

Bien, túmbate en la piedra y mirando el cielo busca una constelación con forma de dragón

Manolito se tumbo y busco ávidamente las estrellas que formaban la constelación del dragón.



¡La veo Buhonero, la veo!, ¿Qué bonita es?





                             

Si Manolito, es preciosa, ahora mírala fijamente y no la pierdas de vista

                                       *        *        *
             

  Miraba y remiraba Manolito, por no perder al dragón de vista. Nunca había imaginado que en el manto de Morfeo, pudiese haber seres fantásticos, a decir verdad  miraba al cielo como hace todo el mundo. “Que bonita la noche” y mira, parece que hubiesen tirado las estrellas a manojitos por ver como quedaban. Y como la noche por lo general suele ser bonita y el cielo tan inmenso, que a uno, no le daba por aislar grupos de estrellas, porque todas juntas ya eran preciosas en si y bastaba con eso.
Sin darse a penas cuenta, Manolito se fue quedando en ese camino intermedio que  hay entre la vigilia y el sueño, agustito, con la mirada perdida en su dragón. Sin percatarse que tumbados a su lado fueron apareciendo sus amiguitos de la otra orilla del mar. Primero Bruno, que se hizo un ovillo sobre su barriga, en su pecho sintió la leve presión que ejercía la cabeza de la pequeña Ángela. Mas adelante el caballero Lancelot, y sobre su estomago posada la cabeza de Selena y la de este sobre Pentisilia que a la vez, el mar como en otras ocasiones le acerco una ola de espuma de mar, a modo de almohada.
Sonreían todos sin mediar palabra. De pronto Manolito se sintió transportado, creía volar cuando de pronto se encontró solo con un dragón sentado en el suelo y se asusto…






No temas Manolito, me llamo Yul y como puedes comprobar soy un dragón y no uno cualquiera. Me pusieron ese nombre, por que nací en la luna de la noche más larga y te encuentras aquí, porque te mando mi viejo amigo el Buhonero.

¿Y por que me mando el Buhonero hasta aquí? .El me estaba contando un cuento, que pesco de la mar, luego me pidió que buscara un dragón en las estrellas y apareces tú

Es sencillo… la historia se llama “la Noche Oscura de los Dragones” y nadie mejor que yo para contártela ¿no crees?

Aun se encontraba algo asustado, pero observando al dragón blanco se fue tranquilizando, hasta creía haber visto antes esa mirada amiga en otro rostro, aunque no de dragón, pero le daba confianza y se dejo llevar por la grave voz de Yul.

¿Donde nos encontramos?, pregunto

Si miras a tu derecha podrás ver, solo en parte la gran estalagmita, conocida como las lágrimas de Nix

¿Las lagrimas de Nix? y ¿quien es Nix?

Nix, es la diosa de la noche, ella es quien guarda ese mundo, y su llanto duro siglos por la perdida de su hijo Morfeo, que un dios sin escrúpulos y miserable mato, por revelar secretos a los pueblos de tu raza para que vivierais mejor. El llanto fue haciéndose roca a medida que llegaba a la tierra hasta convertirse en montaña por la que desciende como una catarata el agua, y esta es conocida como la “Cascada del Soplo de Vida”. Si miras abajo veras una gran poza, que se llama   “Poza del Sueño”

¿Poza del sueño?

Correcto, poza del sueño y junto a ella vive la ondina Neleta, es tan pequeña que yo no puedo verla, pero se que esta ahí.

¿Y como lo sabes?

¡Escucha!...

De pronto manolito se levanto y se puso a andar pero Yul le soplo sobre la frente y volvió a sentarse, el quería seguir ese hermoso canto, le hacia daño y le llenaba de alegría a la vez. Que sensación tan extraña y placentera.

¡Anda Yul! esta contando la historia de Morfeo, y dices que vive, ¿pero no murió a manos de ese dios?

¡No me comento el Buhonero, que fueses tan impaciente!
 La canción cuenta, como Morfeo, muere a manos del díos, y antes de soltar su último aliento este es rescatado por su hermano Tanatos, que a su vez es el díos de la muerte y lo lleva a presencia de su padre Hipnos que es el dios del sueño, concediéndole el poder de volver cada noche para cuidar el sueño de todos los seres vivientes, incluidos los dioses

¡Mira Yul! los árboles parecen bailar

Si, los árboles están bailando, es la magia que desprende Neleta cuando canta. Ellos aprovechan el canto para viajar, aunque a todos les parece que bailan

¿Y a mí, por que no me dejas marchar hacia ese canto?

La razón es simple, la segunda propiedad del canto es letal para los niños, los atrae y los ahoga en la Poza del Sueño. Es una antigua maldición de las Ondinas de su especie

¡Las Fosegrin! grito Manolito encantado

Muy bien Manolito, veo que has estado atento a lo que contaba el Buhonero. Derrame mi aliento sobre tu frente para frenar el hechizo. Has venido a mi por medio del Buhonero y mi deber es devolverte sano con él.

Gracias, musito el niño. Y ¿que hace con las personas mayores?

Lo mismo que hace con los niños, pero a ellos no los ahoga, los dirige al río Lete, o  del Olvido y vagan errantes por toda la eternidad, recobrando un poco de luz y de vida cuando ella canta, pues el eco de su voz es arrastrado por las ondas que provoca sobre la superficie del río y cuando calla vuelven a su monótono vagar

¿Y los dioses no saben que Morfeo vuelve cada noche?

si, pero Nix, antes de que Hipnos pudiera  hacerle el Guardián de los Sueños, hablo con Tantos para que este lo sumergiera en el río Lete y así durante un tiempo, a los dioses se les olvido que una vez existió Morfeo

Pero los dioses pueden volver, ¿no?

No… temen a Nix “la Noche Eterna” y a Tanatos la muerte, ni siquiera ellos son tan atrevidos como para osar buscar a Morfeo

  ¿Entonces Morfeo vive en el río del Olvido?

No…Morfeo habita el mundo de los sueños, cada noche cuando sale, moja su cuerpo en el  millar de gotas que produce la Cascada del Soplo de Vida y es cuando se hace visible, precediéndole detrás su oscuro manto cuajado de estrellas.

Ah... y la historia de los dragones ¿Cuándo me la vas a contar?

Todo a su tiempo, y como dicen por ahí, poquito a poco, que es como se han de hacer las cosas, contar las historias y disfrutar lo que estas nos deparen.




                                                     *        *        *



                                                        -I-
                                                
                                     “la Noche Oscura de los Dragones”
                                              

                            
Es la hora de acunar el sueño, ese velo traslucido que envuelve nuestra historia, la hora bruja, buena o mala. Es la hora de dejarse llevar placidamente, a esa región mágica y fantástica, que muchas veces confundimos con la realidad.
Hoy en honor a esos seres mitad mitos y mitad reales, los Dragones…

                              


                                                          I

Por la margen izquierda del gran río Lete, se acercaba una pequeña, ¡que digo pequeña!, reducida compañía de tres jinetes, dos jóvenes amazonas y un caballero. Que entre chanzas y risas, iban despertando a los seres que habitaban el lugar, pequeñas carreras, la sensación de ser observados, cuchicheos en lenguas extrañas, que la bruma de la mañana no dejaba ver a sus propietarios. Morfeo hacia escasos momentos que termino de recoger su manto de estrellas, el lucero del alba anunciaba el nuevo día. Día que no tenia pinta de ser como los demás, el sol peleaba por hacer valer su luz, pero una densa niebla entre gris en algunos sitios y negra en general, dejaban apenas ver unas fumarolas rojas en el horizonte.

Extraña mañana, pensó Pentisilia, que sin decir nada, pero con mano en su empuñadura y ojo avizor miraba desconfiada al nuevo día

Podíamos parar.

Selena nunca tenia prisa, le gustaba mirar tranquila esos parajes, que a pesar de la casi totalidad  ausencia del sol, eran de una belleza extrema y por que no, bajarse del caballo, y sentarse en el claro del camino, donde parecía haber crecido una mullida alfombra de hierba, cuajada de diminutos lirios morados. Es como si en su retirada Morfeo, les hubiera dejado parte de su manto para que descansaran.

Este es buen lugar, paro Lancelot a su caballo y desmontando miro los alrededores, todo parecía tranquilo, dejaron los caballos sueltos, que comieran a su antojo y se refrescaran.

Que paz se respira en este lugar

  No me fío de esta quietud

  Tú siempre igual, ves peligros donde no los hay

Te digo que no me fío, has visto por casualidad a alguien, ni los animales se dejan ver y esa no es buena señal

Bueno, descansemos un rato, el viaje ha sido largo y todavía no se donde estamos, ni a donde nos dirigimos, tercio Lancelot

  Si, tienes razón, descansemos, fue el paso por ese túnel horadado en la roca, el que tenía esas extrañas inscripciones a un lado y otro de las cabezas  que parecen de perro, o, dragón, esculpidas.

  ¿Alguno sabe que significan?

Ni por asomo, esta vez parece ser distinto, es como si nos hubieran cargado de años y nuestros cuerpos se hubiesen transformado.

¡Si! dijeron ellas al unísono, mientras se miraban y remiraban con curiosidad y coquetería…

                                                 *        *        *


Yul, sus nombres me suenan, son los niños, mis amigos del otro lado del mar, pero es como si hubieran envejecido, ellas y el caballero han madurado, ¿Cómo puede   ser? 

El tiempo vive en la arena de la playa, donde tú juegas. La mar, esa señora caprichosa, comparte con el,  misterios insondables. No lo puedes tocar, ni ver, no tiene olor, viaja a lomos del viento y sabemos de él, por la erosión de las rocas, y el vaivén de las olas.   Tan solo Cronos y  Poseidón conocen sus entresijos. Arcanos dioses olvidados por el hombre.

Yo piso la arena de la playa, y solo veo destellos, trozos de concha y algas secas

En los destellos que tu ves, en realidad son pequeños trozos de cuarzo, cada grano reflejan el paso de diez años en la edad de los hombres, y solo, si tienes el favor y la estima de la mar, veras como al reflejarse la luz, aparece un rostro de niño en unos, el germinar de una semilla en otros y según juega con ellos la luz. El rostro de niño se convierte en anciano y la semilla en vetusto roble

¡Ah!

La mar antes de que el Buhonero, ayudara ha preparar el sueño de este viaje, le pidió que los envejeciera un poquito, y la mar coloco sobre la espalda de cada uno un granito de cuarzo. Por eso ahora los ves más maduros, pero solo diez años en la edad de los hombres.

Y que edad se suponen que tienen ahora

Es fácil Manolito, cuando os conocisteis tenían 6 años y eso si no me equivoco, fue hace un año

Sí,  ahora tienen siete años, cada uno

Pues súmale diez y sabrás cuanto han envejecido

Diecisiete Yul, diecisiete ¿y es por la aventura?


Si, por la aventura y por Neleta. Ya no son niños y tampoco adultos

Entiendo Yul, no son niños, y si escuchan el canto de Neleta no los podrá atraer para luego ahogarlos, ni son adultos para no conducirlos ni condenarles a vagar eternamente por el río Lete, el río del olvido

Aprendes rápido...eso es bueno

Miro con amor al muchacho, y este sonrió, mientras su corazón se aceleraba, pues intuía que el también viviría esta aventura con ellos. ¿Seria este el regalo que la mar le prometiera hace un año?

                                        *       *       *



Levantaron sus cabezas, dirigiendo al unísono  sus miradas. Desde el norte  llegaba un viento calido, extrañados se miraron, ya que en la lejanía se divisaban las altas cumbres nevadas y el viento habría de ser, si no gélido al menos fresco, se hallaban en la frontera sur, el invierno se encontraba en su apogeo, tanto como para liarse en la capa, y sin embargo sentían un calor que no correspondía a esa época del año.
Como decía, el viento alborotado, traía consigo un millar de rumores, voces de toda la región.
Lo anunciaban los árboles, el eco que rebotaba de piedra en piedra, el correr del agua, lo venteaban los caballos que nerviosos pifiaban. De la garganta de la gran catarata, como un agudo silbido se escuchaba esta voz de alarma…
¡Correr!, la bestia ha regresado, más violenta que nunca, y no viene sola, con ella desde todos los puntos de la región le acompañan, los sin nombre, aquellos que fueron desterrados.
Los ojos de Yul se encendieron de un rojo abrasador, la alarma se había instalado en su ser, conocía esta vieja sensación de pánico,  que creía desterrada.
Manolito se asusto ante su mirada, que parecía atravesarlo. Yul miraba más allá, había escuchado los rumores y estaba preocupado. La paz hacía tiempo que se había instaurado en este mundo, pero el siempre se decía para sus adentros, que nada dura para siempre.
El delicado equilibrio que tanto había costado crear, se estaba desmoronando a marchas forzadas, se veía en la imperiosa necesidad de abandonar al Muchacho y averiguar que estaba pasando

¿Qué pasa, Yul? pregunto algo nervioso

Nada, Manolito, le dijo suavizando la mirada, hasta que el pequeño se tranquilizó.

Soplo sobre él, hasta que este empezó a cerrar los ojos, callo sobre el ala del dragón y este aprovecho para colocar un trozo de cuarzo en la espalda. El buhonero se la había dejado prendado en el pantalón antes de salir. Yul tan solo tuvo que esperar el momento para recuperarla.

Ya esta, cuando despierte, habrá cambiado de cuerpo y no recordara nada.

                                      
Abrió sus halas y desapareció, como si nunca hubiera existido, dejando tras de sí una estela blanca. Una estela, de dudas y angustias, ambas, que lentamente se fueron  instalando en el corazón de los habitantes, de la región…

                                                        *        *        *

¿No oyes, Selena como un retumbar, como si una manada de búfalos blancos se  acercara en estampida?

Ahora, sí, Pentisilia. Siento que alguien o algo se acerca, es como una  nebulosa azul, pero no veo que o quien la provoca.

Estate alerta Pentisilia, no sabemos que pasa y no deben cogernos desprevenidos. Selena recoge los caballos y sácalos del camino



                                      
                                                  -II-


                               El Guardián de los Mundos “ojos de zafiro”        
                                      
                                           


El guardián de los mundos, se dio la vuelta y saludo a Yul. Como este esperaba, no se acordaba de nada, es como si siempre hubiera sido el Guardián, o como todos le llamaban el caballero de los “Ojos de Zafiro”, pues, eran estos de un azul intenso e iluminaban todo aquello que poseía, armadura, caballo, espadas, incluso el polvo que levantaba al cabalgar era azul.

Fue Ojos de zafiro quien pregunto, por Cíclope, al hilo de una conversación que parecía olvidada

¿Y Cíclope, esta de nuestro lado?

Si, podemos contar con él

Siguen siendo fuertes los lazos de vuestra amistad

Lo son, amigo…

La mente de Yul se perdió en los recuerdos de su memoria, en  el  breve, pero intenso encuentro, que tuvo con Cíclope, y la hermandad que nació de este.
 

Cíclope, que Ya desde pequeño, estaba destinado a vivir solo, condenado por su terrible poder destructivo. Nació con un solo ojo por eso le llamaban cíclope.
Se rumoreaba que era un hijo olvidado de Helios, engendrado en las profundidades de la tierra, donde el magma es una gran bola de fuego, lo que los sabios llaman el núcleo. Parte destructiva y necesaria para la vida en el exterior. Creadora de montañas, islas y de extensas regiones que el pasar de los siglos había ido dotando de vida, en profundos valles y espesos bosques e  intrincadas y altas montañas, de nieves eternas.
Condenado a vagar solo, no salía de su gruta por miedo a destruir la belleza que tanto había costado crear. Irascible en el trato por años de soledad. Amaba sobre manera, la vida que fluía a borbotones de las entrañas de su cueva, de su mundo incandescente.
Fue Yul quien dio sentido a su existir, quien con paciencia le enseño a controlar su desmesurado poder, le enseño como mirar desde la lejanía, sin que su visión hiciera arder aquello en lo que su curiosidad, hiciera posar su mirada. Fue el mismo Yul quien le propuso ser guardián de la puerta, que cerraba el mundo a las tan temibles tormentas solares, haciéndolas más benévolas si cabe, consiguiendo el equilibrio necesario para la vida.

Tú le diste  la paz que necesitaba, y tu amistad

Le di eso y mucho más. Derrame mi aliento sobre su ojo, consiguiendo enfriar su fuego abrasador, a partir de una jornada de distancia. Y el me  dio parte de su poder…
El poder de ver el futuro, y una memoria ilimitada sobre el pasado, tan importante como lo anterior. Se lo que ha de venir y que  lo motiva, puesto que ya paso.
Son los ciclos que rigen el destino. Necesarios para avanzar y no olvidar,  para no repetir jamás, o poder atajar a tiempo el posible peligro.

Supongo que todo es por algo

sí amigo… todo es por algo, nada se deja al azar , sobre todo cuando se trata de preservar, y en este caso, es el mundo onírico que tantos sueños ha costado. Irrepetibles aunque muchos te parezcan iguales. Pero de cada uno se extrae su esencia, la pureza con la que fueron concebidos, destilando e hilando despacio, hasta conseguir este entramado, donde viven los seres soñados.
 Es el mundo que nos queda, a aquellos que un día fuimos uno con el mundo real, hoy ya olvidados.
Convertidos en fantasía, habitamos los miedos, creamos los últimos héroes, entrando por la puerta de atrás de los cuentos. Nosotros que tenemos el poder de transformarnos en humanos, nos disfrazamos de pescadores de cuentos.
Somos el buhonero, la vieja en el  calor de la lumbre, somos titiriteros, los últimos juglares y los trovadores. Somos el loco del que todos se ríen, mantenemos a duras penas nuestra existencia, con el efímero sueño de los niños, en contacto perpetuo con su fantasía y su curiosidad, hasta que crecen y nos olvidan.
Unas veces, con cuentos de amor, otras de princesas y caballeros, en otros asolamos naciones… pero siempre intentamos dar un giro parra que acaben bien, Acosta de perder a uno o más de los nuestros…


Y estamos en paz, viejo Yul

Le llego colgada del viento, la última frase de Cíclope,




Si, Cíclope, estamos en paz.  


Recordó en voz alta, como ensimismado en  su pensamiento

  


¿Con quien hablas?

  Con nadie… con nadie Ojos de zafiro. Recuerda debes cabalgar hasta la margen izquierda del río Lete, has de llegar antes de que empiecen el descenso hacía el valle, mucho antes de que conozcan a Neleta la ondina de la poza de los sueños, recaba toda la información que puedas, y ordena a todas las criaturas que propaguen lo que vean al viento, el es nuestro Hermes, el correo más rápido, nadie osara pararlo.

¿A quien tengo que interceptar, amigos, enemigos…?

No te preocupes, ellos saben de ti, y serán de tu agrado y  nos son necesarios. Te ayudaran a salvar este caos, mejor dicho; nos ayudaran

                                       *        *        *


El Guardián de los mundos, llego exhausto a la altura de la pequeña compañía, había cabalgado durante una semana parando apenas para comer unas veces y otras para reconocer el terreno. Interrogando a cualquiera que se cruzara en su camino, para así tener una impresión más precisa de lo que estaba ocurriendo. No entendía como los dragones de las seis puertas que protegían el mundo de los sueños, habían sido abandonadas por estos. A sí como no entendía, el por que, se habían vuelto contra el mundo que protegían desde hace siglos, con un odio y agresividad desmesurados.
Desde el inframundo las puertas habían quedado abiertas y ya no había nada ni nadie seguro hasta que todo volviera a su normalidad.
Llego como decíamos exhausto, desmonto de su caballo, y se tiro cuan largo era al suelo. Selena fue la primera en saludarlo

                                      
Hola Ojos de Zafiro, te estábamos esperando

¡Sí!, te esperábamos desde hace tres días, sentenció Pentisilia, que en cuclillas y apoyada en su espada, lo observaba de arriba a bajo sin ningún pudor

Lancelot, se mantenía aparte, sopesando en silencio al nuevo compañero.




Valla veo que no tendré que presentarme, yo también me alegro de veros.
Dijo esbozando una sonrisa

¿Siempre eres igual de sigiloso al acercarte?, solo te ha faltado que las trompetas anunciaran tu llegada

Si desde hace rato sabíamos de tu llegada

Por delante te anticipa  el ruido

Por el polvo que levantas y que al viento acompaña

Y como fuego de artificio la luz que desprendes

ja,ja… como para coger desprevenido al enemigo.

Que melindrosos, esto es una guerra abierta, no hay trampas, es un duelo. Yul me pidió que saliera a vuestro encuentro, pero con tanta queja, no se si estaréis a la altura. Se jactó el caballero

No, se, si tu estarás a la altura,  sentencio con una sonrisa Pentisilia…

Presumido si eres, le espeto selena

¿Presumido?

Quiso decir, altanero, bravucón.  Ella no ofende, solo media para que halla paz

Pues la amazona atiza

…¡si! ja,ja,ja, rieron todos

Disculpad si os he ofendido, llevo una semana cabalgando, parando a duras penas, para comer algo y recogiendo información por donde paso

No te preocupes, no hay ofensa, pues no hay ofendidos

Ya mas distendido el ambiente, llego la hora de las presentaciones




Veo que sabéis de mí y mi nombre, pero yo el vuestro no

Bien, mientras descansas y repones fuerzas, nos presentaremos

  Y luego tú, nos pones al corriente de lo que esta pasando. Yo soy Pentisilia reina amazona.

Soy la princesa Selena, hija de la Luna


Lancelot, caballero andante. Es un placer

Una vez echa las presentaciones, Zafiro se acomodo, y mientras comía les fue explicando la situación



Bien, bajemos a la poza del sueño, donde habita la ondina Neleta, supongo que la conocéis

Sí, es vieja conocida, y es bien recibida en el reino de la Luna

Ah, no sabíamos que la conocías Selena

Bueno a mí, algo me ha contado, tu sabes, entre chicas hablamos más… sonreía pentisilia


ya,ya, menos mal que andamos juntos…, tercio irónicamente


Bueno, te la presentamos y seguimos con lo que nos ha traído hasta aquí.

                                       *        *        *
Empezaron el descenso, por una vieja senda, esta discurría muy pegada al precipicio que formaba por esa margen del rió, ya convertido en cascada. Había que fijarse bien para encontrarla y no pasar de largo. El follaje que formaban las madreselvas, y las lianas de enredaderas, que se descolgaban de los viejos alisos, hacían casi impracticable el camino, según bajaban la luz del día parecía desaparecer, los mismos ojos que los observaran al llegar, estaban nuevamente dispuestos, como guardianes invisibles, si no es por el rumor de sus extrañas lenguas no se percatarían de su presencia. Selena sonreía y saludaba por si alguno de esos seres se dejaba ver, pero el miedo o la timidez, hacían que eso fuese imposible. Al cabo de dos largas y húmedas horas, consiguieron vislumbrar a escasos cincuenta metros el principio de la poza. Una débil luz titilaba sobre las aguas y en sus ropajes, como un arco iris roto en mil pedazos de pequeñas lagrimas.
 Zafiro se regocijaba siempre con este espectáculo de infinita belleza, el sabía que eran las lagrimas de Nix. El  sentía la muerte de Morfeo el, hijo de esta. Pero tenia que reconocer,  la paz y la belleza que esta ausencia causaban en el corazón de tan poderosa señora.
Fue llegar al pequeño claro que bordeaba la poza, y Selena salto del caballo para abrazar a Neleta, la cual era tan pequeña que el vestido de Selena la ocultaba. De rodillas Selena se abrazo a ella como si hiciera siglos que no la viera.

¡Neleta hermana!... cuanto tiempo, sigues igual de hermosa que siempre y ¿como te va?, ¿que es lo que esta pasando?...

Selena que alegría…entre risas, del tiempo ni me acuerdo… pero tranquila, déjame saludar al resto y preséntame a tus amigos

Hola, soy Pentisilia, Reina de las amazonas… le hacia gracia cuan pequeña y frágil parecía, pero sus ojos profundos le decían la verdad de su naturaleza a la par que le desmentían de su aparente fragilidad

Bueno ella ya se ha presentado, siempre es igual de espontánea, pero es sincera, y a pesar de ser reina, no gusta de protocolos, más bien los elude… trato de disculparla selena.

¿Y ese guapo caballero? cuchicheo a la oreja de Selena


Es Lancelot, algo tímido al principio, pero es bueno con nosotras, tiene una paciencia indestructible, aunque a veces marcha solo, porque aguantarnos a nosotras tiene su merito…ja,ja,ja rieron todas
Hola Zafiro…

Con voz aterciopelada se dirigió al caballero, sentía por este un amor especial, cuando era niño, lo observaba desde la luna. Cuando era invitada por esta a pasar unas temporadas y charlaban de acontecimientos que se perdían en el albor de los tiempos. Lo miraba jugar en la arena de la playa y envidiaba, el amor que le dispensaba la mar. Ella sabía en realidad quien era, ese caballero. Eterno niño, que todas las tardes se sentaba en la piedra a escuchar los cuentos y las historias, que el Buhonero traía prendidas en su capa, o que la mar le regalaba en el vaivén de sus olas.

Siempre es un placer, verte querida amiga, sabes que andas en mi corazón y que este te pertenece, tomo delicadamente sus manos, entre las suyas y llevándoselas a los labios las beso amorosamente.

¡Vaya!, pensó Pentisilia, para un guapearas que me encuentro, parece tener ocupado ya su corazón…

Se sentaron  alrededor de una vieja mesa, con incrustaciones de lapislázuli y marcas de esmeraldas. Con motivos de una vida ya pasada, donde los dioses y el hombre compartían un mundo ya olvidado. Con un cielo azul cuajado de estrellas, con Helios el sol en una esquina, y en el otro lado de la mesa, Argyris  la luna.

                                         *      *        *


En otro orden de cosas, Can Cerbero ya había urdido su plan y convencido a los dragones para su oscura causa. Y no fue problema para el gran Can, convencer a los dragones. Estos habían nacido de las debilidades de los hombres. La codicia, el rencor, la violencia, la mentira y el excesivo orgullo de estos. Eran la semilla implantada en sus corazones. Más de dos mil años, de guardar las puertas por donde entraran todas las miserias, más de dos mil años, en las mismas puertas para que no salieran. Can sabia de sobra que no cambiarían, que seguirían entrando, generación tras generación. Es la condición humana se dijo,  hora de recoger el fruto tanto tiempo esperado.

Los mando, al encuentro de los extranjeros  que el sueño había traído. La conjura había empezado, tan solo esperaba el desenlace.
El más astuto de ellos aun quedaba por convencer, pero no sería problema para Can…




                                                         -III-

       De lo que hablaron Cancerbero con Diamante para sumarlo a su causa



¿Diamante…?

¿Si?

Únete a mí, juntos seremos poderosos

Y rendirte pleitesía

¡No¡ dijo sibilino, seremos uno igual, repartiremos la cosecha y cada uno gobernara sobre sus ambiciones

¿Quien me asegura que será tal como dices?

Pactemos las condiciones de nuestra alianza. ¡Nuestra palabra, será ley!

Mira can que nos conocemos, dejaste las puertas del inframundo, mordiste la mano, del único que te dio una razón de existir.

Hades…bah, vive encerrado en sí mismo, no tiene ambición, se conforma con gobernar de puertas para adentro

¿Te parece poco?, todo lo que sabes de los hombres se lo debes a él

¡Si!, todo lo que se, y maldigo el día que lo acepte, y todo lo que conlleva

¿No será la envidia lo que te corroe?

Un rugido estallo en la garganta de Can, propagándose por toda la guarida de Diamante, reduciendo a polvo todo lo que encontraba en su camino Diamante quedo como su nombre indica. El terror lo  petrificaba, conocía bastante bien de lo que era capaz, esa bestia de Can.
Había dado con el dardo en la llaga y temía su reacción. Sentía la presión de la pata, sobre su pecho y el fétido aliento que abrasaba su rostro. Los ojos como centellas le mostraron todo el mal que albergaba, y de todo lo que estaba dispuesto a dar por conseguir su objetivo. Sería rey, no en este mundo, si no en todos.

Un día, tu lengua viperina te jugara una mala pasada, coge lo que te ofrezco o quédate como estas, cuando la tormenta pase no tendrás nada y lamentaras no haberte unido  a mi causa.

 

Decidió de momento ser su aliado, pero en su fuero interno se negaba a tener dueño.
  Esperaría pacientemente y de momento se uniría a Can en  su proyecto de destrucción. Solo la duda sobre su futuro quedaba en el aire, si Can gobernaba, de donde sacaría el, la metería que el hombre le proporcionaba para crecer en poder y riquezas

Tranquilo, solo tanteaba el terreno

No estoy de humor para tanteos, si nos aliamos respetaremos lo pactado. Y ahora partamos nos espera el resto de la compañía

¿Seremos más?
Si, pero los otros habrán de ser nuestros vasallos o morir. Veras que te tengo en estima y reconozco tu valía.

  Bueno pinta bien, ¿pero como sé que no les has hecho la misma propuesta?

No lo sabes y tendrás que fiarte

Bien, así será…

  Se mantendría alerta, se dijo Diamante, con Can cualquiera sabe a que atenerse, esto pensaba mirando al horizonte, intentando que este no se percatara de las dudas que le creaban dicha alianza. Se sentía amenazado, había estado a punto de ser destrozado, pero consiguió ver claras las intenciones de Can. De momento aceptaría y más adelante jugaría sus cartas.

                                       *        *        *


El viento que todo lo recoge, llevo como redoblar de tambores, la reunión secreta que mantuvo Can con Diamante. Que Yul recogió, mientras en la Poza de los Sueños Zafiro ponía al resto de la compañía al corriente de los últimos acontecimientos.


Esto es lo que trae el rumor del viento, de la reunión mantenida por
Cancerbero y los innombrables, y lo que he podido recoger, desde que deje a Yul…

Pero ha llegado nuestro momento y no lo dejaremos escapar, ¡ahora es cuando nos temerán de verdad!, he encontrado la forma de traspasar los mundos y gobernarlos a nuestro antojo. ... Si no podemos conseguir su esencia, esclavizaremos su mundo y el Hades lo será todo. Por eso os he reunido, guardianes de las puertas, que protegéis, este absurdo mundo onírico. ¡Quien quiere gobernar lo intangible, cuando podemos tener a nuestra merced, aquello que lo alimenta! “

Tenéis que saber algo… cuando pasasteis por el túnel, escavado en la roca, os encontrasteis, con unas cabezas esculpidas y con trozos de una antigua sentencia,  escrita a cada lado, solo es parte del pensamiento del Can Cerbero, que expuso a modo de disculpa del por que había secundado una guerra, la primera que de las miles que se han librado.


Parecía un dragón con tres cabezas

¡Pues no!, es el Can Cerbero, se mando grabar para que nadie olvidara los motivos que inspiraron esa primera guerra y que no se volviera a repetir, Pero por desgracia todo se olvida y más si es en  la memoria de los hombres.

¿Y que dice la leyenda?


Esto dice, y este es su aspecto real…saco un viejo libro y en su última pagina lo mostró


                               

“Estoy cansado, de guardar la entrada al inframundo, cansado de recibir la esencia de lo que un día fueron.
Sé a conciencia de sus logros, de sus amores y desdichas, mientras sus cuerpos conservan ese halito de vida.
Envidio su mortalidad, la intensidad que hay entre el principio y el fin, y cuan frágiles son.
Envidio la intensidad de ese suspiro, llama que una vez encendida, no dura más que el leve parpadeo de una mirada fugaz.
Recuerdo, que el humo atesora y la brisa con inusitada urgencia hace desaparecer. Soplo que prepara otra venida, de igual o mayor intensidad.
Estay cansado de guardar las puertas donde se esconden las miserias del hombre, ahora deseo su halito de vida,  sus pasiones, su afán creador, en fin quiero si no, ser como ellos, ¡si!...  dominar al Hombre en su estado puro.
Siempre me he preguntado, por que no nacería mortal como ellos, ¡maldigo a mis padres la vieja ninfa Equidna, que siempre me quiso a su lado por toda esa eternidad, solo pensando en ella y nunca lo hizo en mí!
Hasta que el olvido de los hombres la hizo desaparecer, condenándome a guardar esta puerta, por toda la eternidad.
Y maldigo a mi  padre Tifón, más loco que Eolo el viento. Convertido en Huracán, sin paradero fijo, sin hogar. Unas veces brisa para acercarse a los hombres y las cosas y otras, no sabiendo porque, sumiendo todo en un caos a su paso…

 ¡No me olvidéis, porque en el olvido reside mí fuerza, e intentare siempre una vez más, conquistaros! “

                                                     *        *        *


Malos  tiempos se avecinan y  se siente vencedor, él, el artífice de esta tragedia. Pero para eso estáis hoy aquí reunidos, las cartas están echadas, los destinos escritos y la gesta de hoy será grabada en las estrellas para el recuerdo de tiempos venideros. Tiempos que deseamos sean de paz y concordia, en los que de una vez para siempre vivamos en un mismo mundo, ondinas, magos, dioses y dragones, juntos con el hombre. No temáis que lo que ha de ser, será

Les había cogido por sorpresa la presencia de Yul, no llegaban a entender como, con semejante tamaño, podía llegar a ser tan sigiloso. Neleta le envió su canto para que este no la pisara, pues sabía que era demasiado pequeña para que Yul la advirtiera, y este agradecido le sonreía desde su majestuosa altura. Y dirigiéndose a Pentisilia…

Hola Pentisilia, serás la primera en batirte en duelo         

Hola Yul, cuanto tiempo… ¿quien será mi adversario?   
                   
Diamante, te diré, que si es listo, no tendrás que matarle, pues duda de las palabras de Can.

En parte me consuelan tus palabras, háblame de él

Engendrado de la codicia del hombre, y alimentado por ese amor que ralla lo indecible, que siente este hacía las riquezas, riquezas que la tierra guarda como parte de si misma y el hombre en su inagotable codicia, no le ha importado violentarla, ultrajarla, destruyendo en pos de su posesión, montañas y bosques completos, que se ha atrevido a envenenar sus aguas y por cuyo brillo, ha llegado a asesinar a miles de inocentes y esclavizar a los al resto.
Pero aun guarda en la menoría la última guerra por el poder en la tierra de los hombres,
Entonces convivían juntos. Cuando los dragones fueron derrotados, los hombres benévolos con el, aceptaron la mediación de Yul y este le ofreció desaparecer del mundo real de los hombres para guardar la puerta de cristal, puerta que separaba este mundo, del mudo de los sueños.
En su pacto por seguir viviendo, le dieron esa puerta para guardar, y cuando la traspaso por primera vez, pensó que un reino  infinito le había sido concedido, pues su morada crecía por día gracias a la codicia del hombre. Tan solo si mantiene ese recuerdo y le ofertas, la vida a cambio de deponer su aptitud, le será perdonada.

Parece fácil

No creas, es buen jugador y sopesara la oferta de Can con la tuya, pero antes luchara, recuerda que es codicioso

Que el destino decida entonces
                                      
Sea pues el destino quien decida, ten cuidado… y soplando sobre ella, la hizo desaparecer, enviándola directamente a la puerta de cristal.

Una reina amazona, le daba vueltas a la idea, algo escucho sobre estas mujeres guerreras, buenas luchadoras, muy independientes y bastante orgullosas. Nunca las había visto en acción, algo confiado pensó que se divertiría.


  Se cuido Yul de dejarla parapetada tras un pequeño montículo, fuera de la vista del dragón. Quedo Pentisilia sobrecogida ante tanta belleza muerta, pues eso es lo que eran las joyas y piedras preciosas que bellamente se encontraban engarzadas en la doble puerta de cristal y que a ella nunca le llamaran la atención, pues su corona tan solo lucía una pequeña esmeralda, símbolo de la esperanza para su pueblo. Ni tan siquiera ese personaje del cuento que todo lo que tocaba lo convertía en oro, ese tal Midas, podía atesorar tal riqueza, se fijo en el camino que bellamente delineado se adentraba más allá de la puerta,  alfombrado de zafiros y rubíes. Sobre el dintel un gran diamante delicadamente tallado, repartía la luz del sol en miles de colores.
La lucha fue dura y desigual; ella armada con una lanza y un arco, él con todo su poder, sumando que su piel era dura como una coraza, casi ningún arma podía atravesar, el vientre de Diamante, tan solo el diamante, era su talón de Aquiles, pero había que estar atento, a la altura del corazón había un punto negro, una escama que se había descolgado de su anterior batalla, y eso lo sabía Pentisilia pues Yul se había encargado de informarla sobre su punto débil.

Bien, señora ¿nos presentamos?

Pentisilia, reina amazona y vos supongo Diamante

Bueno, elige armas, supongo que si te hago una oferta, podríamos ahórranos tu derrota… soltó jactancioso

Muy seguro te veo. ¡Arco y flechas, y lanza como último recurso!

Será divertido, mientras expulsaba su aliento alrededor de ella y al final te convertiré en estatua, pasaras a ser parte de este mundo inerte que tanto codician los hombres, y tú no creo que seas especial, ¿o no te gustaría disfrutar de lo que ves?... Como respuesta recibió una flecha que fue a rebotar sobre su pecho, muy cerca del corazón, Diamante cambio de estrategia y se lanzo con todo su furor sobre ella. Golpeándola con su enorme cabeza, lo suficiente para aturdirla, pero aún no quería acabar, la desigual lucha, acababa de empezar y jugaría un poco más con ella antes de convertirla en estatua y sumar un trofeo más para su reino, estaba  claro que no aceptaría ningún trato.

Apenas podía respirar, el golpe la cogió de lleno, salio disparada por los aires, dando con su cuerpo contra la montaña, entre dos gigantescas columnas de jaspe, arrastrándose sin perder de vista a Diamante, fue hacía atrás, con la lanza en la mano, sin levantarla, se apoyo en la pared a esperar la envestida final. Diamante hizo su última oferta, pero antes que terminara de exponer, Pentisilia les espeto…

¿Que has venido, ha charlar o ha luchar?, ¡zanjemos de una vez y veamos quien ríe último!... Pentisilia se había colocado de tal manera, que obligaría al Dragón a entrar por entre las dos columnas, esperando que quedara atrapado. ¡Eres un cobarde, incapaz de derrotar a un ser más pequeño que tú!, ven si te queda valor, reto Pentisilia en tono hiriente para el dragón

Diamante, se revolvió, miro con odio a esa insignificante mozuela, corriendo a toda velocidad hacía ella, no había medido bien el espacio, la ira le cegaba, y cuando fue a llegar a la altura de ella. Pentisilia se repuso y sacando fuerzas y valor de donde no quedaba, corrió hacía el con la lanza detrás de su cuerpo para que Diamante no se percatara, se la iba a jugar en una baza y no podía fallar.
Diamante en su loca carrera y sin medir las consecuencias, quedo encajado brevemente entre las dos columnas de jaspe, aprovechando Pentisilia ese error fortuito, cuando estuvo lo bastante cerca de él, saco la lanza de detrás y se lanzo contra el corazón de Diamante, llegando a clavarla unos centímetros, y mirándolo con odio, le invito a rendirse o morir.

¡Mortal! ¿Crees que con una simple lanza puedes acabar con mi vida?, no hay material que pueda atravesarme, ahora estas en mi reino ni tan siquiera Yul puede ayudarte ahora… Pentisilia presiono más con la lanza y consiguió que penetrara lo suficiente para asustar al dragón pero no para matarlo…

¡Ríndete o muere!, la punta de mi lanza es de diamante, Yul me previno, pero Neleta me regalo la lanza

La Ondina, debí imaginar que no se estaría quieta en su patética charca, bufo este.  Sin tan claro lo tienes, ¡mátame por que yo no dudare! No sientes como se te va paralizando el cuerpo, es cuestión de tiempo que yo te derrote… intento retroceder, pero Pentisilia volvió a remeter y cuando iba a asestarle el golpe de gracia, apareció Yul…
Tranquila Pentisilia, muerto no nos vale de nada

¿Y por que habría de perdonarle la vida?


El equilibrio, todo es cuestión de equilibrio, el fin es derrotar a Can Cerbero, pero al resto en lo posible es atraerlos a nuestra causa o prometernos que serán neutrales

No te entiendo Yul, el equilibrio ¿de qué? solo representa las bajezas del hombre, los tienta constantemente con toda la quincalla que atesora en su reino, si lo mato se acabo el problema, ¿no?

No denigres contra mí, al menos tan ligeramente, soy necesario por que vosotros así lo queréis, represento lo que sois y más de un caballero de altos ideales, ha muerto en mis fauces por su avaricia, reconoce al menos que es tentador llegar a mi reino por una misión, para en el fondo acabar llenando las alforjas de esto que tu llamas quincalla. ¿Eres tú de tan altos ideales, no te tienta nada en particular?


¡Acabemos de una vez!

La vista se le nublaba a Pentisilia, cada vez más débil, no sabía si podría aguantar más tiempo, aunque la tranquilizaba la presencia de Yul, Se desmayo pentisilia, y los dos dragones llegaron a un acuerdo, las cosas no se habían complicado más de lo debido, no había muertes  que lamentar y siempre se podía empezar nuevamente. Se mantendría neutral y conservaría su reino, con la condición de que no saliera de él hasta que la contienda hubiera terminado.
El resto de las contiendas fueron ganadas con mucho esfuerzo y valor una a una, fueron llegando a lomos de Yul a la Poza del Sueño, donde se fueron restallando las heridas y reponiendo fuerzas, con un brebaje que Neleta les preparara.
Tan solo esperaban que regresara  Ojos de Zafiro. Yul ladeo la cabeza, un sonido apenas perceptible llamo su atención, mando callar al resto y cuando estuvo seguro, con una agilidad sorprendente para su tamaño, salió volando en la dirección de donde provenía el sonido, temiendo lo peor.

Cuando Yul llego al inhóspito paraje, encontró a Zafiro sobre la tierra, una mancha de sangre oscura como la más negra noche, sobrecogieron el corazón de viejo dragón. Se temía lo peor, algo más apartado, se encontraba Cola de Escorpión, y en su apéndice se podía aun ver la sangre de Zafiro, había asestado un golpe envenenando la sangre del caballero, si no lo curaban a tiempo...



                                                                              Epi




                                               Inconcluso, a la espera de tiempos mejores”

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